martes, 7 de agosto de 2012

'Max y Moritz', una pareja infernal

Atar pollos con cuerdas, vaciar sacos de grano, serrar puentes... Son sólo algunas de las travesuras (siete) de Max y Moritz, la infernal pareja creada por Wilhelm Busch a mediados del siglo XIX y que acaba de editar Impedimenta. Busch, a quien han bautizado como 'el abuelo de los cómics', soñaba con ser un gran pintor y no llegó a conocer la trascendencia de su obra, que es todo un clásico en Alemania y cuyos protagonistas son los bisabuelos de los tremendos Zipi y Zape. Busch no llegó a ser un gran pintor, pero las ilustraciones que acompañan las siete aventuras, en verso (hay que alabar el trabajo del traductor, Víctor Canicio), de la diabólica pareja son fantásticas. Es divertido entretenerse fijándose en los detalles de los dibujos, después de leer las travesuras, nada edulcoradas y cuajadas de la crueldad germánica que inundaba también, en su origen, los cuentos tradicionales. 'Max y Moritz' es una pequeña joya, un librito que releer de vez en cuando, deteniéndose en las rimas, en las maldades y en los trazos de Busch.

"¡Ay, los niños revoltosos
suelen ser los más famosos!
Max y Moritz, por ejemplo:
dos pícaros como un templo.
Nunca quisieron ser buenos,
ni oír consejos ajenos,
en educarlos no hubo modo,
se burlaban, sí, de todo.
¡Una pareja infernal,
dispuesta a sembrar el mal!"

Título: 'Max y Moritz'
Autor: Wilhelm Busch
Editorial: Impedimenta
Páginas: 76
Precio: 15,50€

31 comentarios:

  1. Pues no me lo anoto, Dorothy, que eso de las crueldades no me apetece...
    Besos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carmen, es crueldad como la de los cuentos clásicos originales (no los edulcorados de Disney) esos en los que las hermanastras se cortaban los dedos (una) y el talón (la otra) para que su pie cupiera en el zapato, el soldado de plomo y la bailarina se quemaban juntos, el príncipe se olvidaba de la sirenita y la madrastra arruinaba la boda de Blancanieves suicidándose en el baile. Son como Zipi y Zape pero un poco más cabrones.

      Besines

      Eliminar
  2. Qué curiosa joyita, la tendré en cuenta Dorothy. Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Marilú, es muy curiosa, la verdad, yo había leído algo de ella en algún blog y me quedé con la copla, así que cuando vi el librito me lo llevé.

      Un besote

      Eliminar
  3. Me ha recordados a las travesuras de mis hermanos y yo, cuando echamos polvos pica pica al culo de nuestra perrita... y se llevo dos horas arrastrando el trasero por el suelo, hasta que mi madre tras la reprimenda tuvo que bañarla para tranquilizarla.

    Cuando se es niño, niño travieso claro se suelen hacer cosas un poco brutas.

    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nieves, pero qué maldad infantil había en tu casa... En casa éramos traviesos, pero nunca con los animales. ¡Si acaso con las personas! Jajajaja... A veces, cuando recuerdas lo que has hecho de niña te llevas las manos a la cabeza. Pero la curiosidad podía más que la conciencia.

      Un besazo

      Eliminar
    2. Así es Dorothy se nos ocurría algo y teníamos que hacerlo, considero que no lo hacíamos con intención maligna simplemente eramos niños que veíamos poco o nada la tele, sin nintendo ni WII, solo la imaginación...

      Besos :)

      Eliminar
  4. Me encanta! A mí me recuerdo un poco a Pippi Calzaslargas que me gustaba mucho de pequeña y también a la bruja avería (viva el Mal, viva el capital!). Las ilustraciones también parecen muy bonitas por la portada. Habrá que hacerse con un ejemplar, aunque solo sea para disfrutar de esas rimas.
    Petonetssss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dona, Pippi tenía mucho peligro. De pequeña quería ser como ella, vivir con un caballo y un mono y a mi aire... Creo que era el sueño de todo niño. La Bruja Avería, de niña, me daba un poco de miedo. Me gustaba y me asustaba al mismo tiempo. Hace unos años me regalaron un libro con guiones y aluciné. ¡Eran magníficos! A los niños nos gustaban los muñequitos, pero los adultos debían flipar con los discursos de Avería...

      Petonassos

      Eliminar
  5. Si hay algo que me guste de los cuentos clásicos, es precisamente ese puntito cruel que obviamente los críos no le sacan (aún con Disney!! xD).
    Me lo apunto! =)

    Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Shorby, a mí también me gusta mucho ese puntito que tenían y que era, principalmente, para enseñar a los niños qué debía hacerse y qué no. ¡Espero que te guste!

      Besines

      Eliminar
  6. ¡Menuda pinta tiene el cuento,
    yo me voy sin miramientos,
    preparando las collejas
    que daré tras las orejas,
    a estos dos sin aspavientos
    y aquí termino yo el cuento!
    Ja, ja... tiene que ser divertido a más no poder... Bss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ay mi jardinera!
      Que me contesta en rima,
      espero que no te dé grima
      esta novela cuentera.

      Es muy divertido,de verdad.
      Besines

      Eliminar
  7. Yo también prefiero infinitamente los cuentos clásicos a las versiones modificadas y coloridas que nos han vendido. De hecho, tengo a los Hermanos Grimm en algún lugar de mi ebook, esperando una relectura.

    Me apunto la joya por si se cruza en mi camino, claro que sí :) Un besín

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Rober, cuando estudiaba me dio por los cuentos tradicionales, de todas las culturas. Leí miles de cuentos y todos los libros que encontré sobre sus interpretaciones, que son fabulosas. Por eso les tengo tanto cariño a los cuentos clásicos y me gustan tan poquito los de Disney. Los hermanos Grimm son una maravilla.

      Besines

      Eliminar
  8. No lo conocía ni tenía ni idea de su existencia. No me llaman demasiado los cuentos, ni los actuales ni las versiones antiguas y originales. Me quedé en Disney xD

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Azalea, yo es que soy una apasionada de los cuentos. Me gustan desde siempre. De niña e incluso ahora. Me fascina encontrar similitudes entre cuentos centroeuropeos, africanos y de las culturas precolombinas. Me emociono cuando encuentro algo y rápidamente me voy a cotillear en los estudios a ver qué dicen. Y con Disney, aunque no me guste lo que han hecho, también disfruto, para qué voy a mentir.

      Un besote

      Eliminar
  9. No la conocía, pero desde luego has sabido tentarme. Y si encima es de Impedimenta...
    Me suelen gustar los cuentos clásicos, con ese puntito de crueldad, con ese toque gore que tienen muchos.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Margari, es que Impedimenta es una garantía. si te gustan los clásicos con puntito gore, éste es un libro para ti.

      Un besazo

      Eliminar
  10. Este libro me llama poderosamente... y eso... que yo soy bueno.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Rubén, ¿bueno? No existen los buenos de verdad... Jajajaja...

      Eliminar
  11. De acuerdo que los cuentos infantiles pueden ser muy crueles. Precisamente, me he comprado el otro día "Psicoanálisis de los cuentos de hadas" de Bruno Bettelheim, al que le tenía ganas desde hace tiempo. Y eso, antes de ir a ver el otro día lo de Blancanieves y el cazador. Yo quiero una madrastra como la Charlize Teron. Y no me importaría que me trate mal, en serio. Mein Gott! ¿cómo la sosaina de la Kristen Stewart puede ganarle al final a esa maravilla de la naturaleza?

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sorokin, sinceramente ¡Vivan los cuentos crueles! El libro de Bettelheim es muy interesante. Imagino que después de leerlo aún te dará más rabia lo que ha hecho Disney con los cuentos. Creo que no eres el único que tiene esa sensación con 'Blancanieves y el cazador'. Si fuera hombre o lesbiana también querría una madrastra como la Theron. Y siendo mujer, quiero que el cazador le lleve en bandeja a la madrastra el corazón de Blancanieves. Pero es que siempre me han caído mal las buenas absolutas, desconfío más de las mosquitas muertas que de las aparentemente malas, suelen ser peores.

      Besos

      Eliminar
  12. Qué buena pinta tiene, no? Me lo apunto. Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Zamarat, a mí me sorprendió mucho. Porque está en verso y por lo tremendo de las travesuras.

      Un abrazo

      Eliminar
  13. Me encantaban Zipi y Zape de pequeña, bueno...y de mayor. Ya había leído algo sobre estos gamberretes alemanes y tengo mucha curiosidad por saber de sus travesuras, aunque lo de que estén en verso creo que me intriga más ¡vaya labor de traducción!, ¿no?
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lu, a mí lo de la traducción es lo que me ha dejado más alucinada. ¡Vaja trabajo! Yo, de cómics, siempre he sido más de Astérix, pero de pequeña me flipaban Zipi y Zape, me parecían tremendos. No entendía cómo sus padres no los echaban de casa...

      Besines

      Eliminar
  14. Lo he visto varias veces, pero no me ha llamado, quizás le preste más atención la próxima vez :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Meg, si no te llama la atención pero sientes curiosidad siempre puedes buscarlo en la biblioteca. Se lee en media hora y te ahorras tener que comprarlo.

      Un beso

      Eliminar
  15. Creo que me va a gustar, ya lo he "cotilleado" en la web de la biblioteca y lo tienen, me he apuntado para pillarlo cuando lo devuelvan.

    Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ely, espero que, cuando te llegue el turno en la biblioteca, te guste. Se lee en un tris y a mí me recordó a cuando era pequeña y leía tebeos.

      Un besote

      Eliminar

Comenta, habla, opina, grita, chilla, susurra...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...