miércoles, 8 de noviembre de 2017

'Idiota', el idiota es siempre el otro


@martatorresmol


¿Cuánto es capaz de aguantar una persona para conseguir un dinero que le apañará la vida? ¿Cuánta tensión? ¿Cuánta humillación? ¿Cuánto dolor? ¿Cuánto miedo? Es la pregunta que plantea 'Idiota'. Un adjetivo con el que nadie se identifica. El idiota es siempre el otro. Y parecerlo es algo que nos asusta. El idiota es un arquetipo que, como somos muy listos, identificamos desde el primer momento. Por sus movimientos, por su actitud, por sus pensamientos y opiniones, por cómo los expresa, por cómo trata a los demás...Y ése, en esta historia, está claro quién es: ese hombre un poco pánfilo que se las da de donjuán, que se cree muy listo, y que ha aceptado participar en un estudio sobre la conducta a cambio de un dinero que le permitirá sanear su vida: deshacer mentiras y salvar su negocio, un karaoke cutre que hace mucho que se quedó sin clientes. Un hombre que ¡oh, sorpresa! ha firmado el contrato para someterse a las pruebas sin habérselo leído. Y ahí está, junto a esa doctora tan lista que, condescendiente, intenta ayudarle a superar las cuestiones que se le plantean: ¿Cómo moviendo un único vaso se puede alterar una serie de recipientes? ¿Cómo es posible que si está lloviendo a mares un hombre sin paraguas ni nada para taparse no se moje un un pelo? No contestar a esas preguntas correctamente en dos minutos tiene consecuencias. Su adorada tía y su silla de ruedas pueden acabar rodando por las escaleras de la residencia, un violento grupo de sicarios amputará la mano de su primo... Una presión que, bien gestionada, debería, según el estudio, hacer que el protagonista encuentre las respuestas, aunque crea que no las sepa. Es lo que tiene ser idiota. O que te manipulen. Porque ahí está otro de los aspectos sobre los que esta obra te hace pensar: ¿De verdad decidimos con libertad? ¿A pesar de las presiones? ¿O acabamos tomando exactamente las decisiones que alguien espera o quiere que tomemos? Por más independientes que creamos ser. Por muy idiota que creamos que son todos los demás. Ya sabéis, el idiota es siempre el otro.

Título: 'Idiota'
Autor: Jordi Casanovas
Director: Israel Elejalde
Actores: Gonzalo de Castro y Elisabet Gelabert
Escenografía: Eduardo Moreno
Iluminación: Juanjo Llorens
Sonido: Sandra Vicente
Vestuario: Ana López
Vídeo: Joan Rodón
Música: Arnau Vila
Ilustraciones: Lisa Cuomo
Ayudante de dirección: Pablo Ramos
Dirección de producción: Aitor Tejada y Jordi Buxó
Teatro: Can Ventosa
Precio: 22€

12 comentarios:

  1. Pues yo me defino como idiota muchas veces y a menudo me siento idiota. También es verdad que normalmente tendemos a echar balones fuera pero no sé, lo de la idiotez...
    La propuesta de todas formas es interesantísima, es que lo del dinero es tan complicado que a veces uno no tiene claro hasta dónde llegaría, dentro de unos límites, por supuesto.
    Besotes, Dorothy Bever.

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    1. Norah, sí, todos lo hacemos, pero es algo puntual, de un momento determinado o una acción concreta, pero no decimos que seamos idiotas las 24 horas del día los 365 días del año. Lo bueno de la obra es que te hace ver que los límites están mucho más claros de lo que crees y, además, plantea otra pregunta al final: ¿Hasta dónde llegan los escrúpulos de una persona con alguien que, en principio, es más débil?

      Besines

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  2. Lo que no cabe duda es que la idiotez es un concepto universal. "Idiota" se dice prácticamente igual en inglés (idiot), en francés (idiote), en alemán o en ruso. Lo que sí hay es variaciones sobre cuál es el significado. En castellano es suave: "eres idiota, nene", pero en francés es muy duro y es un término, digamos médico, casi igual a "subnormal profundo". Y dicho ésto, sí, muchas veces he sido idiota (en español) y, por supuesto, los otros también lo han sido. Por cierto, la palabra "idiota" no tiene género: Igualdad ante la idiotez.

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    1. Sorokin, en la obra el supuesto idiota es una mezcla entre los dos conceptos de idiota. Y te hace plantearte con quién te quedarías, si tuvieras que escoger: ¿con un idiota o con alguien sin escrúpulos?

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  3. Todos en algún momento nos sentimos idiotas, otra cosa es que nos llamen así, jeje. La idiotez da para mucho y la obra teatral se ve interesante.
    Besos

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    1. Marga, es que una cosa es que tú pienses que has sido idiota y otra muy diferente que alguien nos lo diga porque cree que lo somos de verdad. Es muy interesante todo lo que plantea.

      Besotes.

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  4. Poderoso caballero es don dinero... Ays, cuántas cosas se es capaz de hacer por él... Unos por avaricia, otros por desesperación...
    Y sí, en muchas ocasiones me he sentido idiota, pero no precisamente por el dinero. ¿Quién no se ha sentido idiota alguna vez? Pero sí, es más fácil considerar idiotas a otras personas.
    Besotes!!!

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    1. El dinero y el estatus, porque en la obra está también la otra parte, no sólo la del supuesto idiota que hace todo por dinero, sino también la de la responsable del estudio, que no se plantea hasta dónde está llegando por complacer a quienes tiene por encima. Todos nos hemos sentido idiotas alguna vez, pero es muy diferente eso a que nos diga alguien que lo somos.

      Besos.

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  5. Me ha gustado sobre todo ese poso a reflexión que te ha dejado, más creo que la propia trama o el argumento que intuyo. Al final en el mundo tan global como en el que vivimos, creo que estamos demasiado influenciados por mil factores y opiniones externas como para considerar que es una decisión totalmente libre, o no condicionada. Esa sobreinformación, supongo, que llaman algunos.

    Y bueno, ¿quién no ha sido un poco idiota en alguna ocasión?

    Un besote!

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    1. Rober, todos tomamos las decisiones influenciados por montones de cosas, si no fuera así, todos acabaríamos tomando las mismas decisiones, supongo. La cuestión está en hasta dónde estamos dispuestos a llegar para presionar a otra persona.
      Todos hemos sido idiotas en algún momento, ahí está la trampa porque nadie se considera idiota, es decir, idiota las 24 horas del día los 365 días del año.

      Besos.

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  6. Ay que me gusta el teatrooo!! El tema no deja de ser peliguado. Me ha recordado muy ligeramente un poco a esa peli francesa La cena de los idiotas. Anda! que me ha entrado el gusanillo de verla de nuevo. Ea! Ya tengo plan para esta noche. Besos y gracias.

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    1. Marisa, a mí también, pero aquí llega lo que llega y, además, muchas veces no puedo ir porque acabo tarde del trabajo. Tiene algo de 'la cena de los idiotas', es verdad. ¡Es un gran plan nocturno!

      Besines.

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