lunes, 16 de enero de 2017

'La nieta del señor Linh', regreso a los abismos de Claudel


He tardado años, no recuerdo cuántos, en volver a Philipe Claudel. Años. Años. No podía. Era incapaz de volver a arrojarme a ese abismo. Porque eso es lo que son los libros de Claudel, abismos a los que te lanzas decidida y de los que no sabes si podrás salir. He tardado años en recuperarme de 'Almas grises', una historia que me dolió, que me llenó de gris. Y así, gris por dentro, no podía volver a él, a sus palabras y sus personajes. Demasiado abismo. Incluso para quienes lo buscamos. Pero no. 'La nieta del señor Linh' no lo es. No lo es, al menos, en apariencia. Lo lees y sufres. Sufres con el señor Linh, ese anciano de una aldea de un país oriental que llega, tras semanas de travesía en barco, a un lugar desconocido. Huye de la guerra, del dolor. Huye con un enorme vacío. La guerra se lo ha arrebatado todo. Su casa. Su hijo. Su nuera. Sus cultivos. Su ilusión. Su esperanza. Lo único que le queda es un saquito en el que guarda un puñado de su tierra, esa tierra negra y porosa a la que ya nunca volverá, y su nieta, Sang Diu, a la que no deja de apretar contra su pecho. En poco más de cien páginas acompañas al anciano en sus primeros días en ese país extraño que parece querer escupirle, en el piso de acogida para recién llegados donde no es más que un viejo que molesta con su simple presencia. En sus primeros paseos por esas calles llenas de edificios que conducen al mar. Y en su primer encuentro con el señor Bark, un hombre gordo y grande, con el que, sin pretenderlo, entablará una amistad. Extraña. Curiosa. Imposible, casi. Ninguno de los dos entiende la lengua del otro. Pero los dos se entienden. Y se buscan. Y sí, en apariencia 'La nieta del señor Linh' es un relato diáfano, tierno, con momentos duros, pero muy alejado del abismo. En apariencia. Sólo en apariencia. Porque si rascas las palabras de Claudel (esas palabras directas, vestidas de frases cortas), si te acercas al tiovivo del muelle, si escuchas los silencios del señor Linh, si prestas atención a Sang Diu, si te pierdes por el laberinto de calles, si llegas al último capítulo... Entonces sí. Entonces descubres que el abismo siempre estuvo ahí. Muy cerca del señor Linh.

"Un anciano en la popa de un barco. En los brazos sostiene una maleta ligera y a una criatura, todavía más ligera. El anciano se llama Linh. Es el único que lo sabe, porque el resto de las personas que lo sabían están muertas. De pie, en la cubierta, ve alejarse su país, el país de sus antepasados y sus muertos, mientras la criatura duerme en sus brazos."


Título: 'La nieta del señor Linh'
Autor: Philippe Claudel
Traductor: José Antonio Soriano Marco
Editorial: Salamandra
Páginas: 128
Precio: 12,50€
Procedencia: biblioteca

17 comentarios:

  1. Lo leí hace mucho tiempo, cuando me tomaba las lecturas de otra manera y me quedé con la parte tierna, lejos del abismo del que hablas y que no quise ver. No he vuelto a leer nada suyo, pese a que tengo Aromas esperando desde hace tiempo.
    Besotes Dorothy Karenina

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    1. Norah, es que los que vemos los abismos no podemos no verlos, aunque no los tengamos delante. Me temo que los olemos. Yo también tengo 'Aromas' en espera, supongo que ahora no tardaré tanto.

      Un besote, Norah Marshmallow

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  2. Si, Claudel tiene algo especial en su forma de contar las historias. No necesita extenderse para decir y transmitir muchísimo.
    Este libro fue el primero que leí de él. Y me dejó una huella que me hizo buscar sus otros libros, ya leí "Almas grises" y "El informe de Brodeck". Un autor imprescindible.
    Por cierto, no te pierdas sus películas.
    Un abrazo

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    1. Al calor... Tengo pendiente 'El informe Brodeck', de hecho, fue el primero de él del que tube noticia, pero no lo encontré en la librería y acabé con 'Almas grises', que me dejó noqueada. No sé si te haré caso con las películas, cuando he leído el libro luego me da pereza verlas.

      Abrazos

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    2. Las películas son independientes de los libros. Es otra faceta de Claudel.
      Un abrazo

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    3. Al calor... Las buscaré, entonces, si es así.

      Abrazos

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  3. No me extraña que "Almas grises" te dejara en estado de shock, lo que no impide que sea una novela impresionante. Lo que no puedo ni imaginarme es cómo una novela así se puede filmar, pero en fin. La nieta del señor Linh, es cierto, es mucho más amable aunque tenga tambien su parte triste. Vamos, que me encanta Claudel, todo lo que me inquieta Houellebecq que ese sí, válame Dios, a ratos es infumable. No sé si habíamos comentado en el pasado algo sobre "El mapa y el territorio" (supongo que habrán traducido el título así: -la carte et le territoire-, pero con los editores Spanish, uno no sabe nunca). Pero desde entonces, tengo un par de huellebecosas pendientes y no oso, no oso.
    Besos

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    1. Sorokin, entre Claudel y Houellebecq me quedo, sin ningún tipo de duda, con la tierna crudeza del primero. No he leído 'El mapa y el territorio', el único que leí de él fue 'Sumisión', que me regalaron, y la verdad es que hay algunos comentarios por los que sí, a mí también me dieron ganas de arrojarle el libro a la cabeza. Yo no he vuelto a osar.

      Besos

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  4. También empecé con Almas grises, que me conquistó y hace tiempo que también me leí este libro, que también me atrapó. Un autor al que tengo que volver.
    Besotes!!!

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    1. Margari, yo ahora lo que sé es que no tardaré tanto en volver a él. Creo que comencé con el más crudo de todos los suyos. Una maravilla de libro, pero muy crudo.

      Besines

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  5. Pues a mí no me convenció. La idea es bonita, está bien narrado, pero se me hizo lento. Sí que me gustó el giro final, pero por lo demás... No llegó a transmitirme mucho.
    Besos!

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    1. Caminante, si no te gustó éste, prueba con 'Almas grises', a mí ése me dejó muy tocada.

      Besines

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  6. Yo no lo he descubierto todavía Dorothy. Este es un libro que siempre tenido en mente leer, a pesar de los pesares, pero aún no encontré su momento. Besos

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    1. Marisa, pues lo del momento es muy acertado, porque se tarda exactamente eso en leerlo, un momento. Ya me dirás, si te decides.

      Besos

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  7. ¡Qué maravilla de libro! Lo leí hace unos años y me encantó.
    También me ha gustado mucho tu entrada: lo dices todo y, a la vez, sin decir nada.
    Abrazo!

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    1. Zamarat, yo he tardado bastante en leerlo, después de mi experiencia anterior con el autor. Pero me ha encantado.
      Muchas gracias...

      Abrazos

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  8. El final es demoledor.
    Me flipó el libro, e hizo que me comprara absolutamente todo lo que publicaran de este señor.
    De momento me he leído cuatro de sus obras y todas son muy recomendables.

    Besotes

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