domingo, 30 de enero de 2011

"¡Sapo! ¡Tilonorrinco! ¡Iris!"


Hay historias imán. Historias a cuyas páginas no puedo acercarme sin quedarme largo rato de pie, apoyada en las estanterías de mi biblioteca, casi sin respirar, hasta haber vuelto a devorar todas sus palabras. Con la misma ansia de la primera vez. Y de la segunda. Y de la séptima... Ya conté una vez cómo los 'Siete pisos' de Dino Buzzati parecen llamarme algunas noches de lluvia. Algo parecido me pasa con 'La lengua de las mariposas', ese entrañable y durísimo relato de Manuel Rivas, uno de mis gallegos favoritos. Lo he leído ni recuerdo las veces. He visto la película. Conozco a la perfección al maestro con cara de sapo y siento como mías la vergüenza y la rabia del niño con nombre de pájaro. Me muero de ganas, como ellos, de ver un día la lengua enroscada de las mariposas. He tocado la tela del traje nuevo de don Gregorio y me he arañado las manos buscando entre hierbas y matas mantis, caballitos del diablo, ciervos volantes y mariposas que brillan sobre el estiércol. Puedo repetir, equivocándome apenas en un par de palabras, el último párrafo de la historia. Y a pesar de eso, cada vez que don Gregorio y Pardal me llaman desde su rincón, se me abre un enorme agujero negro en algún lugar entre el estómago y el corazón al volver a leer los gritos del niño a su maestro, ya preso: "¡Sapo! ¡Tilonorrinco! ¡Iris!".

12 comentarios:

  1. Es cierto Dorothy, hay algunas obras que nos llegan a las entrañas, se convierten en biológicas y necesarias.
    También está las capacidades de inmersión del lector, de imaginar, de empatizar...

    A mi me pasaba hace años con un libro-comic de Oliver Twist.

    Un saludo!

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  2. David, seguro que si lo encuentras por casualidad un día no podrás resistir la tentación de volverlo a leer...

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  3. Cuanta razón tienes, hay algunos libros que nos convierten en adictos a sus páginas, qué son necesarios tenerlos cerca para reconciliarnos con todo.

    Un beso

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  4. Fui a ver el comentario de 7 pisos y parece atrapante!
    Qué complicado que resulta limpiar una biblioteca.. un trabajo de desempolve que puede llevar apenas media hora generalmente dura un día entero o más, porque me "cuelgo" con los libros, releo partes... y sí, así soy...
    Agendo este libro, creo que es para no perderlo. Gracias.

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  5. Elysa, cómo se nota que a ti también te pasa.

    Un beso

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  6. Sandra, es solo un relato que se lee en un cuartito de hora y que puedes encontrar entero en internet. Y sí, hay veces que prefiero dejar que los libros se coloquen como quieran y acumulen polvo solo para no perder un día entero arreglando la biblioteca.

    Un beso.

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  7. aprendí a leer muy precozmente (bueno, según mi madre claro...) ¡¡y no he dejado de hacerlo desde entonces!!, aún así, no he leído ninguno de los dos libros a que haces referencia y tal cómo lo cuentas me parece hasta imperdonable... los leeré

    gracias por pasarte por mi blog!

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  8. Gracias por avisarme, lo buscaré entonces en Internet.

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  9. Maravilla de libro y de película. Y parece que apetece volver a verla, sí señora. A mi eso de repetir y repetir me paso con algunas obras inglesas del XIII y XIX; leo, releo y no me canso.
    Besotes grandotes!

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  10. Razones de maestros olvidados...

    Saludos y un abrazo.

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  11. Esos libros que parece que por muchas veces que los leas siempre te contarán algo nuevo...en mi caso , Los tres mosqueteros, y El juego del Ángel.
    La lengua de las mariposas me gustó mucho en su momento (:
    un beso!

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