miércoles, 25 de marzo de 2020

Mis últimos 10 minutos y 38 segundos en este extraño mundo


Mis últimos 10 minutos y 38 segundos en este extraño mundo (Elif Shafak) | @martatorresmol

Belleza en la basura. En lo crudo. En la mierda. En el infierno. La belleza está ahí, en todas partes. Pero para verla hay que saber mirar. Y Elif Shafak sabe hacerlo. Sabe mirar. Sabe ver esa belleza, por escondida que esté. Y sabe escribir sobre ella. Sabe, de hecho, construir una preciosa historia sobre un montón de basura. Y sabe hacer que te enamores de quienes mueren en ella. Porque es así, lo confieso: me he enamorado de Leila, Tequila Leila, y de sus cinco amigos. Ésos a los que la sociedad, como a ella, desprecia, perdiéndose a unas personas extraordinarias.

'Mis últimos 10 minutos y 38 segundos en este extraño mundo' comienza por el final. No hay destripe posible. Una prostituta, mi querida Leila, asesinada en un contenedor de basura en un callejón de las afueras de la embriagadora y bella Estambul. Ella ha muerto, su corazón ya se ha parado, pero su cerebro aún no. Aún recuerda. Aún siente. Su cerebro estará vivo, aún, 10 minutos y 38 segundos. Un tiempo en el que Leila repasa su viva. Desde su infancia en una pequeña ciudad de Turquía en una casa con un padre y dos madres, hasta los últimos segundos antes de descubrir, demasiado tarde, que ha llegado su final.

La memoria de Leila es un viaje fascinante por un país caleidoscópico con una moral férrea que destroza las vidas de aquellos que deciden salirse del camino marcado, reivindicar quiénes son, cómo se sienten, intentar ser felices fuera de lo que se supone que deben hacer, vivir y sentir. Algo que en el caso de Leila y de sus cinco incondicionales, esos amigos, también fuera de todas las convenciones morales, tiene un precio muy alto. A Leila, además, la vida no le ha ahorrado ningún sufrimiento. Una madre que no era su madre, un padre autoritario, una tía que era su madre, un tío que pone la piedra más pesada de su destrucción, un hermano discapacitado al que adora, una muerte prematura, una pérdida, golpes, miedos, satisfacer a hombres para subsistir... Y todo eso, tan duro, tan crudo, tan difícil, lo cuenta Elif Shakaf con una ternura y una delicadeza, con ciertos toques de humor, que hacen que te pegues a sus páginas para ver si a Leila y sus amigos, que tampoco han tenido una vida fácil, les llega algo del cariño que, desde el primer capítulo, sientes por ellos. Elif Shafak no escribe, cuenta, aunque sea el papel, una historia mientras los demás la escuchamos, sentados alrededor de la hoguera. Entre las llamas, a veces, vemos esa belleza que se esconde en la basura. En lo crudo. En la mierda. En el infierno.

"Se llamaba Leila.
Tequila Leila, como la conocían sus amigos y clientes. Tequila Leila, como la llamaban en casa y en el trabajo, en aquel edificio de color palisandro de un callejón sin salida adoquinado no lejos del muelle y enclavado entre una iglesia y una sinagoga, en medo de tiendas de lámparas y restaurantes de kebab: la calle que albergaba los burdeles autorizados más antiguos de Estambul.
No obstante, si los oyera expresarlo así, se ofendería y les lanzaría en broma un zapato..., un zapato de tacón de aguja.
'Me llamo', tesoro, no 'me llamaba'... 'Me llamo tequila Leila'. 
Jamás en la vida habría consentido que se hablara de ella en pasado."

Título: Mis últimos 10 minutos y 38 segundos
en este extraño mundo
Autora: Elif Shafak
Traductora: Antonia Martín
Editorial: Lumen
Páginas: 368
Precio: 19,90€
Procedencia: Bookish

6 comentarios:

  1. Todas las citas que he visto por ahí de este libro me gustan. El otro día leí la primera reseña y ya me la apunté y ahora sé que no me equivoco al pensar que este libro me va a gustar pese a todo. Pese al sufrimiento que trae, a lo duro que se ve que va a ser la historia porque si me la cuentan así, con tiento y sin golpear al lector, a mi me ganan por la mano.
    De la autora leí hace mucho tiempo La bastarda de Estambul, que me gustó mucho.
    Besotes y un abrazo, Dorothy Pamuk

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  2. Hola,
    habláis muy bien de este libro y me lo he anotado pero seguro que no para ahora, no me encuentro con fuerzas para leer una historia de este tipo.
    Un beso

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  3. Una idea original: lo que piensa un muerto. Y Estambul. Me lo apunto.
    Besos

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  4. Este es un libro en el que no me hubiera fijado. Pero ya leí hace poco una reseña que me hizo apuntarlo y tu reseña me hace subrayarlo. Aunque me va a doler, pese a esa ternura y delicadeza...
    Besotes!!!

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  5. ¡Hola Marta! Me atrae mucho esta novela, por su dureza contada con dulzura, con ternura. Me encantan las novelas que son a la vez duras pero tiernas, no son fáciles de encontrar (bueno a mi también me gustan mucho las "puro y duras", ya lo sabes). Y el argumento, ese recorrer la vida para atrás cuando la protagonista sabe que va a morir..., muy original
    Vamos, que probablemente me haré con ella
    Espero que estés bien y que estés llevando bien el confinamiento
    Besos!!

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  6. Hola.
    No conocía el libro y por el momento no creo que lo lea, tengo demasiados pendientes, pero gracias por la reseña.
    Por cierto, acabo de encontrar tu blog y me quedo por aquí. Te invito a pasarte por el mio.
    Nos leemos.

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