jueves, 5 de abril de 2018

El espectáculo de las bestias


@martatorresmol

No soportaba sus caras feroces pegadas a los barrotes. Le daban asco. Se daba asco. Desnudo. Cubierto de sus propios excrementos. Oliendo a orín. Al orín fresco de su última meada. A los orines rancios de días. De semanas. De meses. Ni lo sabía. Había perdido la cuenta de los días mucho antes de dejar de sentirse humano. Mucho antes de sentirse una bestia sucia y maloliente. Al principio dormía en un rincón de la jaula, sobre el montón de paja que procuraba tener limpio. Lejos, todo lo posible, apenas unos metros, de donde hacía sus necesidades. Se sentaba y comía con las manos aquella bazofia que le revolvía las tripas. Sacrificaba el agua de beber para asearse. Trataba de conmover a sus captores con palabras. Con gestos. Un día sacó los brazos por las rejas para tocar a uno de ellos. A punto estuvo de perderlo. Ahora cerraba los ojos sobre un montón en el que ya no se distinguía la paja de la mierda. Hundía la boca en el montón de porquería que le servían para que no muriera de hambre. Podía distinguir varias capas de roña en su piel y era incapaz de pronunciar una palabra. Ni siquiera cerrando los ojos. Las noches en las que soñaba que hablaba, que caminaba sobre dos piernas, que se cubría con ropa, habían quedado atrás. Hacía poco que compartía la jaula con lo que en otra vida debía haber sido una mujer. Ahora, una bestia. Otra. Sus captores los azuzaban. Los empujaban uno contra la otra. Los obligaban a permanecer muy juntos. Les miraban y tocaban entre las piernas, como si algo no estuviera bien. Toscos. Brutales. Crueles. Se retorcían de dolor. Aquel día se miraron. Entendieron. Y así estaban ahora. Montados uno sobre la otra, gruñendo mientras les observaban desde las rejas. Los ojos felinos, las garras, los lomos cubiertos de pelos, los cuernos, los picos... Aquel letrero desvencijado de 'Zoo' al fondo... No soportaba sus caras feroces pegadas a los barrotes...

10 comentarios:

  1. ¿Puedo poner un taco? El que empieza por j. Es demoledor. Me alegro de que nunca me hayan gustado los zoos. De no merecer esa rebelión que me ponga en el otro lado. Pone los pelos de punta, es muy directo. Muy potente. Qué impacto.
    Enhorabuena.
    Besos Dorothy Lispector

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    1. Norah... Aquí se aceptan tacos y toda palabra que, por fea que sea, sirva para comunicarse. Yo he escrito meada y mierda, así que no pasa nada. Me alegro de que te haya gustado. No lo tenía claro, la verdad... A mí sólo me gustaban de muy pequeña, la última vez que me llevaron a uno, el de Barcelona, recuerdo que entré, vi a los monos en las jaulas, empecé a llorar y ya no pude parar.

      Besos, Norah.

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  2. Me quito el sombrero. Felicidades

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  3. Qué bueno!!! Lo has bordado, de principio a fin. Felicidades!!!
    Besotes!!!

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    1. Margari, me alegro de que te haya gustado. Dudé mucho.

      Un besazo.

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  4. Hipnótico, impactante. Fabuloso el ritmo de frases cortas y cortantes. Chapeau
    Besazos

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    1. Sorokin, muchas gracias. No lo veía muy claro, yo.

      Abrazos.

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  5. ¡Odio los zoos! Me da tanta pena verlos ahí encerrados...
    Vaya relato!! Me ha dejado con la boca abierta
    Es un gusto leerte
    Besos

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