jueves, 26 de agosto de 2010

El pecado cursi de Marian Keyes

Hoy tengo que confesar mi pecado literario: me gustan las novelas de treinteañeras al estilo Bridget Jones. Pero con dos condiciones: que no sean muy ñoñas y que tengan mucho sentido del humor con algo de mala leche. No es que lea muchas (dos al año quizás), pero las disfruto como una enana. Acabo de devorar 'La estrella más brillante', la última de Marian Keyes, que sería fantástica si no fuera por el final. Estaba preparada para unas últimas páginas en las que todo acaba bien. Todos enamorados de la persona que desde el primer capítulo se veía que les correspondía, con los problemas de trabajo solucionados, los amigos más amigos que nunca, los enemigos eliminados del mapa (elegantemente, of course), los chicos malos revolviéndose en el fango, las arpías humilladas por ellas mismas… En fin, nada fuera de lo común en estas novelas. Para lo que no estaba preparada era para el punto de ñoñería de las últimas 30 páginas. Mira que me lo veía venir, pero pensaba: "No puede ser. Seguro que esto no es". Pues sí. Era. Así que las bien entrelazadas vidas de los habitantes del 66 de la calle Star (Katie y sus tacones, que lidian con estrellas de rock; Lydia, la taxista con la lengua más afilada de Irlanda; Fionn, el hombre que prefiere las coliflores a las personas; Maeve y Matt, que disfrazan de ingenuidad sus miedos) se quedaron en nada con el horroroso y superultramegacursi final. No vuelvo a leer un libro suyo hasta que se me pase el enfado. Ea.

7 comentarios:

  1. Pues solo por cursiosidad me han entrado ganas de leer ese final!!! Ánimo, no todo lo que leemos nos tiene que gustar, por eso somos lo que somos y tenemos el criterio que tenemos, yo prometí no volver a leer novela histórica y ya me tienes con una en las manos con la que no estoy pudiendo... llevo ya dos libros intercalados, y estoy buscando el tercero!!

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  2. ¡Estos prontos librescos! Yo ahora digo esto, pero dentro de unos meses seguro que vuelvo a caer... Yo, con la novela histórica también paso del amor al odio en cuestión de semanas.

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  3. Todos tenemos momentos en los que leemos a estos autores. Yo los tolero en papel, pero en la gran pantalla sufro un shock anafiláctico. En mi caso, el último de este tipo de libros fue "Las cosas que no nos dijimos" de Marc Levy. LO acabé por orgullo, no por placer.

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  4. Según la RAE:

    ñoñería.
    1. f. Acción o dicho propio de una persona ñoña.

    ñoño, ña.
    (Del lat. nonnus, anciano, preceptor, ayo).
    1. adj. Dicho de una cosa: Sosa, de poca sustancia.
    2. adj. coloq. Dicho de una persona: Sumamente apocada y de corto ingenio.
    3. adj. ant. Caduco, chocho.

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  5. Asi pues,confundimos ñoñeria con cursileria,no tiene importancia.
    Saludos.

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  6. No, no está confundido. Las últimas 30 páginas son ñoñas, no cursis, son caducas, chochas y con un detalle principal que me recuerda a la manera de pensar de la gente rancia.

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