domingo, 7 de octubre de 2018

'¡Melisande! ¿Qué son los sueños?': cuando alguien sueña contigo y se despierta


'¡Melisande! ¿Qué son los sueños?' | @martatorresmol

Imagina que alguien está soñando contigo. Imagina que ese alguien, de repente, se despierta. Él te pierde. Y tú le pierdes.Y no queda más remedio que confiar en que, en algún momento, esa persona vuelva a soñar contigo. Para reencontraros. Para saber realmente qué erais. Qué sois. O qué seréis. Y así, esperando, está Hoo, el protagonista de '¡Melisande! ¿Qué son los sueños?', de Hillel Halkin. Y mientras espera, Hoo escribe una carta a Mellie, la mujer que se despertó mientras soñaba con él. Una carta que se descontrola, que cobra vida propia, que se extiende. La carta de una vida. De dos. Una carta que no tiene formato de carta. Que se esconde. Que juega a disfrazarse de novela. Que juega con el lector. Hasta que cae rendida. El disfraz se resbala. Y entonces lo vemos. Vemos la carne de esa larga carta de amor.

Hoo viaja hasta el principio. Hasta los años 50. Hasta el momento en el que él, Ricky y Mellie, adolescentes, se conocen en la revista del instituto. Al momento que marcó sus vidas y en el que comenzaron una amistad que, entonces, no sabían dónde les llevaría. El tres es un número caprichoso. Difícil. Para la amistad. Y para el amor. Pero eso, en ese momento, en el Nueva York de los años 50, aún no lo saben. Aún no saben que se separarán, que se enfadarán, que se enamorarán, que se pelearán, que fingirán haberse olvidado, que se harán daño. Y por todo eso pasa esta carta que se cree novela. Por décadas de amistad. Y de amor. Y de cambios sociales. El macarthismo. Los abortos clandestinos. La guerra de Vietnam. A veces es dura. Otras cruel. Tierna. Apasionada. Divertida. Irónica. Cínica, incluso. Poética. Pero sobre todo es hipnótica. Es una ventana abierta por la que no quieres dejar de mirar. Aunque a veces los visillos entelen la vista. 

"Aquel verano mis padres se fueron de viaje a Europa. Los vi zarpar en el Queen Elizabeth. Tenía el apartamento todo para mí. Solía despertarme y quedarme tumbado en la cama viendo cómo los rayos del sol se filtraban a través de las venecianas. Me vestía y, al salir, me topaba con un gran golpe de luz y calor y desayunaba buñuelos o un brioche con pasas y café en una pequeña cafetería mientras leía el periódico, sintiéndome como un turista en una ciudad extranjera que hubiera visitado tantas veces que ya no necesitara ir a ninguna parte. Fue un verano dedicado a no hacer nada mientras esperábamos a hacer de todo, cosa que ocurriría en esos misteriosos lugares llamados Amherst y Swarthmore y Oberlin y Bard a los que iríamos en otoño".

Título: '¡Melisande! ¿Qué son los sueños?
Autor: Hillel Halkin
Traductora: Vanesa Casanova
Editorial: Libros del Asteroide
Páginas: 264
Precio: 18,95€
Procedencia: comprado


7 comentarios:

  1. Qué tentador... Esa ventana no te deja sólo con ganas de mirar, te deja con ganas de entrar.
    Besotes!!

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    1. Margari, es uno de esos libros que se leen rápido, que parecen inocuos y que, sin embargo, una vez cerrados y acabados parece que se aposentan. Y crecen.

      Un besazo.

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  2. Me gusta lo que cuentas de la novela (y como siempre, mucho mucho cómo lo cuentas). Me ha recordado un poco a "Detrás del hielo" de Marcos Ordóñez, por lo del trío y por alguna cosa más
    Un beso Marta

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    Respuestas
    1. Marian, gracias. No he leído 'Detrás del hielo', pero cotillearé. No es un trío al uso. De hecho, a la práctica no lo es en ningún momento y, sin embargo, nunca deja de serlo. Es extraño.

      Un beso, Marian.

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  3. ¿Que qué son los sueños? Una putada.
    Nueva York años 50 y una pareja que pasa por todas las etapas habidas y por haber, me gusta a pesar de que sea carta con disfraz. Me sobra mcarthismo y Vietnam pero entiendo que no se puede obviar.
    Y lo de imaginar que sueñan contigo...es tan bonita la idea que Mr apunto.
    Besos Dorothy Parker

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  4. Un tema inquietante. Solo lo he vivido una vez y porque la persona que me soñaba me lo contó, si no, seguiría en la inopia. No me acuerdo si eran Horacio Oliveira y la Maga en Rayuela los que esperaban tener todas las noches un sueño juntos al irse a dormir, pero si no eran ellos, hubieran podido serlo.
    Besotes

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  5. Tenía apuntado este libro. Luego vi opiniones algo dispares, y al final ahí esta. Igual debería retomar la idea de su lectura. Un besote!

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