viernes, 20 de febrero de 2015

¡Dudad, dudad, malditos!

M. T.
La duda. Ese mecanismo de defensa, sí, como el miedo, contra la mentira. Esa costumbre en vías de extinción. Eso que sólo hacéis con los periodistas y vuestras parejas y que, ¡oh, misterio! no hacéis casi nunca en las redes sociales. Hace una semana miles de personas creyeron que en Ibiza nevaba. Todo el mundo compartió y reprodujo (algunos incluso se la adjudicaron) una fotografía que comenzó a dar vueltas por twitter, facebook e instagram (la historia completa la contó aquí, con mucha gracia, mi compi Fernando de Lama). Pocos dudaron de que esa foto fuera real. Pocos pusieron en duda que no se hubiera hecho ese día. Pues la foto, de Andrés Iglesias, era de febrero de 2012, cuando sí nevó bastante en la isla. Pero da igual. ¿Qué importa la verdad y la realidad en las redes sociales? Pocos días antes, además, los informativos de Tele5 emitieron unas imágenes de un ferry inclinándose peligrosamente de un lado a otro por el oleaje llegando al puerto de Formentera. Una muestra fantástica del mal tiempo que azotaba España esa semana. Pues tampoco. Ese vídeo también tenía unos años. Y ahí estaba, dando vueltas por Internet y con todo el mundo llamándote y whatsappeándote que no se te ocurriera meterte en un barco o un avión porque "ya he visto cómo lo tenéis hoy ahí". ¿Y la duda? Pues rasgándose las vestiduras de que nadie se acuerde de ella cuando debe. Porque, oye, esos mismos que no dudan de lo que se comparte en las redes sociales, curiosamente, luego siempre ponen en duda lo que escribimos los periodistas. A ver, no conozco a ningún compañero que se siente a escribir con inquina y mala intención. Al contrario. La gran mayoría nos sentamos a escribir para contar historias, escribimos lo que sabemos cierto, lo que contrastamos, todas las versiones que encontramos, lo que hemos visto con nuestros ojos o escuchado con nuestras orejas, los detalles en los que hemos reparado y que, aunque pequeños, sirven para calibrar la medida real de las cosas. Si a pesar de eso queréis dudar de nosotros, de todos o de algunos, adelante, hacedlo. Preguntaos lo que queráis. Buscadnos las cosquillas. Pero, por favor, dudad en la misma medida (o más) de todos los demás. Dudad.

martes, 17 de febrero de 2015

'Una familia feliz', cuatro monstruos a la búsqueda de la felicidad

Hacía tiempo que no me reencontraba con David Safier. Y eso que con ‘Maldito karma’ me hizo reír, que con ‘Jesús me quiere’ me hizo reír aún más y que cuando le conocí para entrevistarle me pareció un tipo tremendamente simpático e irónico. Pues a pesar de todo eso ha sido necesario que la biblioteca me plantara delante ‘Una familia feliz’ para que volviera a enredarme en sus páginas. Y no puedo estar más contenta con el reencuentro. ‘Una familia feliz’ es divertida, sin complicaciones, se lee de un tirón y te deja buen sabor de boca. Y muchas veces eso es todo lo que le pido a un libro. Sobre todo cuando te cuesta concentrarte en la lectura. Los protagonistas son la familia Van Kieren. Emma, la madre, que intenta mantener su negocio, una librería infantil, mientras pelea constantemente con sus dos hijos adolescentes y con la sospecha de que su marido desea a todas las mujeres del mundo menos a ella. Frank, el marido atrapado en un trabajo aburrido sin ganas de hacer nada con su familia y que encuentra atractivo el culo de Stephenie Meyer. Ada, una adolescente harta de su familia, enamorada del chulito de su clase y acomplejada porque no es Pamela Anderson precisamente. Max, preadolescente taciturno y asocial cuya vida son los libros y a quien acosa Jacqueline, la matona del instituto. Emma les obliga a todos a ir a la presentación del último libro de Meyer, disfrazados de monstruos, para aparentar ser una familia feliz. Pero esa noche, con bruja de por medio, todo se tuerce. Los cuatro acabarán convertidos en los monstruos de los que van disfrazados y deberán iniciar una aventura para recuperar algo más que su apariencia normal. Y sí, ya sé que el argumento puede parecer muy chorra. En realidad, lo es. Pero cuando te metes de lleno en la historia no es más chorra que muchos de los libros de aventuras. Y en este no falta de nada. Ni vampiros de alma oscura ni Baba-Yaga ni momias con superpoderes ni bellezas egipcias ni turistas alemanes malencarados ni un viaje en caravana cruzando Europa ni un peligro que amenaza el planeta tierra. Vaya, que no puede ser más entretenida.
"-Hay un refrán indio que dice que, cuanto más quieres a alguien, más ganas te dan de matarlo -dijo mi empleada. Y yo pensé: "Pues sí que quiero a mi familia."

El móvil sonó por enésima vez mientras estaba trabajando en mi pequeña librería. Primero había llamado Ada, mi hija adolescente, para prepararme anímicamente porque había suspendido (por desgracia, tenía el mismo talento para las mates que un perro labrador). Después me llamó su hermano pequeño, Max, para decirme que no podía entrar en casa porque se había vuelto a olvidar las llaves (¿existiría algo parecido al Alzheimer infantil?)."

Título: 'Una familia feliz'
Autor: David Safier
Editorial: Seix Barral
Páginas: 320
Precio: 17,50€
Procedencia: biblioteca









sábado, 14 de febrero de 2015

Corazón... de escaparate

M. T.
Pues sí. Quizás San Valentín sea un invento comercial. Quizás sea una fecha más. Quizás lo inventó el dueño de unos grandes almacenes. Quizás Cupido no dispare a los corazones sino a las tarjetas de crédito. Quizás sólo tienen motivos para celebrarlo los que hoy llenarán sus bolsillos y cajas. Quizás...

viernes, 6 de febrero de 2015

'Y las montañas hablaron', el peso del remordimiento

Después de ‘Cometas en el cielo’ no debería haber leído nada más de Khaled Hosseini. Pero los humanos no podemos evitar repetir aquello que nos ha dado placer ("curiosity killed the cat, satisfaction brought him back", que dice mi hermana la british), así que tras aquella maravillosa, dura y enternecedora historia tardé apenas un par de días en robarle a mi madre ‘Y las montañas hablaron’. Pero no ha sido igual. Es una buena historia, y bien contada, porque Hosseini es, ante todo, un estupendo contador de historias. Pero no es un buen arquitecto. Quizás pueda construir el iglú más perfecto del mundo, pero la catedral de León le queda grande. En ‘Y las montañas hablaron’ se entrecruzan varias historias que tienen como punto en común Kabul, Irán, la guerra y la posguerra. Y todas esas historias son fascinantes. Increíbles. Duras. Tiernas. Estremecedoras. Y todas esas historias se quedan  cortas en las casi 400 páginas del libro. Pari y Abdulá, dos niños de una pequeña y paupérrima aldea, son los protagonistas absolutos, la estructura en la que se sustentan todas las demás. Abdulá y Pari son, casi, más que hermanos, padre e hija. Abdulá mima y cuida a la pequeña Pari, recoge plumas para ella, la protege. Pero la familia vende a Pari a una pareja rica que no puede tener hijos. Ella, en su mundo de lujos y caprichos, se olvida de él, pero él, sólo la olvida, y no del todo, cuando llega el alzhéimer. Pero ‘Y las montañas hablaron’ es también la historia del matrimonio Wadhati, que no puede tener hijos. Y de Nabi, su chófer, que vive enamorado en silencio de la señora  mientras el señor está enamorado en silencio de él. También de Markos, el médico que ocupa la antigua casa de los Wadhati durante su estancia solidaria en el país. Y de Roshi, la niña destrozada por un hacha que aguarda que alguien se la lleve a Estados Unidos para operarla. Y de Idris y Timur, impactados tras su estancia en Kabul. Y hay otras vidas y otras historias. Vidas e historias que desearías que no se acabaran nunca, que necesitas conocer al detalle, algo que, por desgracia, no es posible en algo menos de 400 páginas. A pesar de eso, a pesar de que me han faltado páginas, sigo soñando con Kabul, y con la pequeña aldea, y con esas historias de las que necesito saber más.
"Muy bien, si queréis una historia, os contaré una historia. pero sólo una. Que ninguno de los dos me pida más. Ya es tarde, y tú y yo tenemos un largo día de viaje por delante, Pari. Esta noche tendrás que dormir. Y tú también, Abdulá. Cuento contigo, hijo, mientras tu hermana y yo estemos lejos. Y tu madre también. Vamos a ver. Una historia. Escuchadme los dos, escuchadme bien y no me interrumpáis".
Título: 'Y las montañas hablaron'
Autor: Khaled Hosseini
Editorial: Salamandra
Páginas: 384
Precio: 20€
Procedencia: Biblioteca

domingo, 1 de febrero de 2015

Este blog no se vende


M. T.
Este blog escribe lo que quiere. Cuando quiere. Como quiere. Si quiere. Este blog lee lo que le da la gana. Este blog no publica reseñas con presión de plazos ni siguiendo recomendaciones de ser benevolente si no quiere dejar de recibir libros. Este blog es libre, no colabora con editoriales. Ni con escritores. Este blog se nutre del propio bolsillo, de regalos de cumpleaños, de los Reyes Magos, de la biblioteca Vicent Serra i Orvay y de estanterías consanguíneas, laborales y amistosas. Este blog sonríe y lee con fruición las opiniones sobre libros desconocidos, extraños, olvidados o nunca escuchados. Y se vuelve vago y taciturno cuando todo el mundo escribe sobre lo mismo. Este blog no colabora con la desaparición de publicaciones y suplementos culturales. Cada vez que recibe ciertas propuestas este blog piensa en los empleos destruidos (periodistas, fotógrafos, comerciales, maquetadores, diseñadores, administrativos, contables...) que esconde cada una de ellas. Este blog no se vende.

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