viernes, 21 de febrero de 2014

Los almendros en flor de Corona

Marta Torres
En el valle de Corona, en Santa Agnès, no hay cobertura. Sólo almendros en flor. Y una iglesia blanca y encalada. Y un centro cívico en el que los abuelos juegan a cartas y a dominó por las tardes. Y un bar en el que hace años servían las mejores tortillas de la isla. Y un señor que vende globos al sol el día de fiesta, cuando aún es invierno pero los almendros empiezan a desperezarse, acabando de decidir si ya es el momento de teñir de blanco el valle. En el valle de Corona no hay ruido. Sólo almendros en flor. Y un silencio sólo roto por el tintineo de las cucharas en los vasos. Y conversaciones entre quienes no se esconden nada y se lo esconden todo. Y los pájaros. Y las cámaras de los móviles. Y el viento que juega con las flores de almendro recordándoles su fragilidad. En el valle de Corona no hay nieve. Sólo almendros en flor.

lunes, 17 de febrero de 2014

'La tía Mame', lo mejor que le puede pasar a un huérfano

"Deliciosa, sugerente, divertida". Así definían mis bibliotecarias el libro de mi cita a ciegas. Y así es, exactamente, 'La tía Mame', la protagonista que da nombre al libro de Patrick Dennis que, como corresponde a esta iniciativa del día de San Valentín, me ha enamorado. La tía Mame es una mujer de edad indefinida, más mayor de lo que le gustaría, soltera, a la que le gusta la fiesta y el lujo, algo que su sobrino Patrick descubrirá desde el primer momento que llega a su casa, cogido de la mano de su niñera Norah, cuando se queda huérfano. Es Patrick, desde su madurez, quien va contando las aventuras que vive desde niño con la alocada de su tía. Las clases nudistas en una escuela alternativa del Nueva York de los años 20, las consecuencias del crack del 29 que obligan a su tía a buscar empleo en grandes almacenes, la nada maquiavélica venganza de una belleza sureña a la que le quita el marido, las noches locas (y no por lo que se pueda pensar) en la residencia, la caza de una esposa, la vulgar Bubbles, la comida francesa... Las páginas de 'La tía Mame' no se leen, se devoran, persiguiendo la nueva locura de esta mujer sugerente, deliciosa y divertida que se niega a aceptar su edad, que flirtea con jovencitos, que vive la vida, que nunca se viene abajo y que cuida de su sobrino, incluso hasta que el huerfanito ha cumplido los 30, con la decisión de una leona y con un cuaderno lleno de palabras desconocidas.

"Me rodeó con sus brazos, me besó y supe que estaba a salvo.
Una vez en el cavernoso salón de la tía Mame, que recordaba mucho al decorado del club nocturno de 'Vírgenes modernas', nos alivió ver que estaba lleno de gente con pinta de hombres y mujeres normales. Bueno, tal vez no exactamente de hombres y mujeres normales, pero al menos no había malvados orientales, a excepción de mi tía Mame, que había dejado de ser española y había empezado a ser japonesa."

Título: 'La tía Mame'
Autor: Patrick Dennis
Editorial: Acantilado
Páginas: 352
Precio: 19,50€

viernes, 14 de febrero de 2014

Corazón... En construcción...

M. T.
En construcción.
Beso a beso.
(Besito a besito, incluso).
Rumbo a Islandia.
Con vacaciones en Tahití.

lunes, 10 de febrero de 2014

'La mujer es una isla', un viaje fascinante con una mujer que no entiendo

De 'La mujer es una isla', de la islandesa Audur Ava Ólafsdóttir, lo esperaba todo y no esperaba nada. Esperaba todo porque algunos me habíais dicho que si me había gustado 'Rosa candida' éste me gustaría más. Y no esperaba nada porque alguno de vosotros me había advertido que no alcanzaba la aventura de un hombre buscando una rosaleda mítica. Y debo darle la razón a este último. 'La mujer es una isla' es un viaje fascinante por la carretera circular que rodea Islandia, es un recorrido por las emociones de su protagonista, una traductora de 33 años que se acaba de divorciar de su marido. Y ahí está el problema. En que no la he entendido. Yo también le hubiera pedido el divorcio. Sería (soy) incapaz de luchar por salvar una relación en la que la otra persona no viene a pecho descubierto, no expresa sus sentimientos, me engaña, me ignora... La protagonista me ha caído mal desde el primer momento, y no he podido reconciliarme con ella a pesar de las muchas horas de carretera, de la ternura y los detalles con ese niño, Tumi, con problemas de visión y de audición con el que viaja mientras su madre está en el hospital, de la pasión que derrocha en algunos momentos en esos encuentros fortuitos, de la debilidad que demuestra mientras se recupera de la lesión del único momento en que se presta a perder el control... Y desde luego no he empatizado con esa mujer que se aleja del que sabe (como le vaticina una médium) que es el amor de su vida. Y aunque no lo fuera. Aunque sólo fuera el amor de ese momento de su vida. A pesar de todo eso, 'La mujer es una isla' es un viaje estupendo al frío, a las vacaciones de invierno en un país de helado, al fascinante mundo de Tumi, a los hombres que se exponen emocionalmente y las mujeres que esconden tanto su corazón que, estoy convencida, hasta ellas mismas creen que lo han perdido. Y porque vale la pena aunque sólo sea por una frase: "Desde un punto de vista geográfico, a él siempre le ha atraído el frío; a mí, el calor."

"Gracias a Dios que no ha sido un niño.
Me desabrocho el cinturón y salgo corriendo del coche para ver al animal. Se ve que está de una pieza, se ha desmayado con elegancia, seguramente se ha roto el cuello y tiene sangre en el pecho. Me temo que bajo la superficie emplumada y manchada de aceite se encuentra un corazón aplastado de ganso.
Los papeles se han salido de las carpetas con el frenazo -traducciones en diversos idiomas esparcidas por el suelo-, aunque uno de los montones del asiento trasero no se ha caído."

Título: 'La mujer es una isla'
Autora: Audur Ava Ólafsdóttir
Editorial: Alfaguara
Páginas: 320
Precio: 18,50€

jueves, 6 de febrero de 2014

Cita a ciegas con un libro

Marta Torres
Tengo una cita. A ciegas. Con un libro. Un libro que he cogido sin saber cuál era, si lo había leído, si me gustaría, si sería uno de los libros de mi vida o uno más de los que llenan el tiempo a la espera de uno importante. Y todo por culpa de mis bibliotecarias, que han puesto en marcha durante todo este mes esta iniciativa de las citas a ciegas con libros. Son libros, a su juicio, estupendos, pero por cuyos lomos los usuarios de la biblioteca Vicent Serra i Orvay pasamos sin detenernos una y otra vez. Así que ellas los han rescatado del ostracismo. Los han envuelto con mimo. Y han pintado en rojo algunos mensajes, pistas sobre lo que puede haber en su interior. Dudé entre dos. Entre "amor de verdad, del que hace sufrir" y "deliciosa, sugerente, divertida". Una de las bibliotecarias me dijo que me los llevara los dos. Pero no. Cuando se trata de amor hay que elegir. Hay que apostarlo todo por quien crees que merece la pena. No puedes llevarte dos. Yo no, al menos. Eso de "amor de verdad" me hizo dudar, pero lo del sufrimiento... Cada vez estoy más convencida de que el amor de verdad no te hace sufrir. Y mira que nos empeñamos en pensar que si sufrimos es porque queremos y nos quieren. Pero no. Puede ser así un tiempo, por las circunstancias, pero si alguien de verdad te quiere y de verdad apuesta por ti hará y harás lo imposible para que esas circunstancias dejen de ser un problema. El amor de verdad te hace reír, te hace cosquillas en el corazón, te ofrece una mano cuando flaqueas, te da un empujón cuando dudas, te forra de algodones si ve venir un golpe, te da muchos mimos cuando tienes gripe, te protege... No te hace daño. Así que ya tengo en casa "deliciosa, sugerente, divertida". ¿Quién será?
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