lunes, 8 de septiembre de 2014

'El proyecto esposa', te enamoras de quien te enamoras

Que Don Tillman, científico soltero de casi 40 años, califique como 'Problema esposa' la falta de pareja ya dice mucho de cómo este hombre anda por la vida. "En el reino animal, no tendría ninguna dificultad para aparearme, pero en el humano nunca he logrado tener una segunda cita con la misma mujer". ¿Os hacéis una idea del tipo de especimen que es este hombre? Pues todo lo que podáis pensar se queda corto. Don, harto de ser eso que ahora se llama single, decide abordar el problema de la forma que mejor sabe: con ciencia, sí, prácticamente una tesis titulada 'Proyecto Esposa' en la que crea un algoritmo con el que está convencido de que podrá excluir a las candidatas no adecuadas y, lo que es más importante, encontrar a su mujer ideal. Pero, como ya habréis imaginado, en las cosas del amor la ciencia, más allá de la química y las feromonas, no sirve de mucho, así que cuando Rosie, una candidata más que discutible desde todos los aspectos posibles, entra en su vida (sin ser candidata), el 'Proyecto Esposa' del profesor Tillman se tambalea. Eso sí, él (permitidme un ¡Hombres!) no se entera y sigue adelante con la intención de encontrar a su pareja ideal sin salirse de su lista de requisitos. 'El proyecto Esposa', de Graeme Simsion, es una hilarante comedia sobre lo ridículo que es tener ideas preconcebidas sobre el amor, soñar con el hombre o la mujer ideal o jurar "nunca estaría con alguien que...". Entre carcajada y carcajada hay veces que estamparías un tiesto de geranios en la cabeza de Don para ver si espabila, pero... ¿cuántas veces no habremos merecido que nos estampen ese tiesto a nosotros?

"Durante un tiempo, Gene y claudia intentaron ayudarme con el Problema Esposa. Lamentablemente, su enfoque se basaba en el paradigma tradicional de citas que yo había abandonado porque las probabilidades de éxito no justificaban el esfuerzo ni las experiencias negativas.  soy alto, inteligente y sano, tengo 39 años, un estatus relativamente elevado y unos ingresos superiores a la media como profesor adjunto; lo lógico sería que le resultase atractivo a una amplia gama de mujeres. En el reino animal conseguiría reproducirme sin problemas. Sin embargo, hay algo en mí que no atrae al género femenino."

Título: 'El Proyecto Esposa'
Autor: Graeme Simsion
Editorial: Salamandra
Páginas: 320
Precio: 17€

jueves, 10 de julio de 2014

'Estas ruinas que ves', regreso a Cuévano

Un simple "extraordinario" de Javier Marías estampado en la contraportada de 'Estas ruinas que ves' fue suficiente para lanzarme de lleno a las páginas de esta novela de jorge Ibargüengoitia. ¿Novela? Sí, aunque en realidad 'Estas ruinas que ves' es más bien el relato de lo que pasa por delante de los ojos de su protagonista y narrador cuando, después de una temporada en la ciudad, regresa al pequeño Cuévano, su ciudad natal, donde dará clases en la universidad. Se encuentra con la misma ciudad que dejó, con los mismos amigos, el mismo ambiente... También con cambios. Nunca había pensado que el amor (más bien la pasión) estuviera donde lo encuentra, tampoco que sus amigos siguieran con las bromas pesadas de antaño, que acabaría escondiendo tonterías como un crío o que se desviviera por la desgracia de una sensual jovencita condenada a morir al primer orgasmo. Pero todo lo que ocurre en ese Cuévano del regreso no importa. Da igual. Podrían ser esas bromas y esas risas o podrían ser otras. Da lo mismo. No importa. Lo que importa, lo que deja poso, lo que se mantiene en el tiempo, meses después de leer esta novela, son las sensaciones. Lo que piensas y sientes mientras lo lees. De hecho, ahora, meses después de devorarla en una tarde, no tengo la sensación de haber leído un libro, tengo la sensación de haber visto una película. Veo a Pascualito. A Sarita. A M alagón. El coche. El piso. Las cartas requisadas. Extraordinaria.

"Los habitantes de Cuévano suelen mirar a su alrededor y después concluir:
-Modestia aparte, somos la Atenas de por aquí.
Cuévano es ciudad chica, pero bien arreglada y con pretensiones. Es capital de Plan de Abajo, tiene una universidad por la que han pasado lumbreras y un teatro que cuando fue inaugurado, hace setenta años, no le pedía nada a ningún otro. Si no es cabeza de la diócesis es nomás porque durante el siglo pasado fue un hervidero de liberales. Por esta razón, el obispo está en Pedrones, que es la ciudad más grande.
-Los de Pedrones -dicen en Cuévano- confunden lo grandioso con lo grandote."

Título: 'Estas ruinas que ves'
Autor: Jorge Ibargüengoitia
Editorial: RBA
Páginas: 176
Precio: 18€

sábado, 5 de julio de 2014

'En picado', Hornby en la primera noche

Hornby siempre es Hornby. Igual que Welsh es siempre Welsh o Conrad es siempre Conrad o Sharpe es siempre Sharpe. Y que Hornby siempre sea Hornby debe bastar para anular toda mi subjetividad con este libro, que es mucha. 'En picado', esos cuatro suicidas que coinciden en la azotea de un rascacielos londinense en Nochevieja, siempre será la ilusión recuperada de la Noche de Reyes, una caligrafía verde y una voz tan desconocida como deseada. Más allá de eso, 'En picado' es una novela tan divertida como dura, tan capaz de hacerte reír como de conseguir que llores, tan surrealista como reflexiva. En esa azotea, sobre las miles de fiestas de fin de año, coinciden Martin (famoso presentador de televisión cuya vida se desploma después de que se descubra que se ha acostado con una menor), Maureen (agobiada por su solitaria vida dedicada por completo a cuidar de su hijo discapacitado), Jess (punk, hija de un político y recién abandonada por su novio) y JJ (repartidor de pizza exintegrante de un grupo  de rock que se disolvió cuando estaba rozando el éxito). Los cuatro quieren acabar con su vida, pero cuatro, en un suicidio, son multitud, así que, tras contarse sus historias, deciden bajar del edificio y aplazar el fin de sus días al 14 de febrero, San Valentín. Durante ese mes y medio cada uno se inmiscuirá en la vida de los otros tres, cuyos motivos para suicidarse les parecen una nimiedad comparado con los suyos, y cada uno intentará volver a colocar su vida en el instante previo a que se torciera. Un objetivo tan enternecedor como ridículo contado como sólo Hornby sabe hacerlo.

"¿Puedo explicar por qué quería saltar desde lo alto de un edificio? Pues claro que puedo explicar por qué quería saltar desde lo alto de un edificio. No soy ningún maldito idiota. Puedo explicarlo porque no era inexplicable: era una decisión lógica, producto de un raonamiento correcto. Y ni siquiera era un pensamiento serio. No me refiero a que fuera un pensamiento caprichoso; me refiero a que no era terriblemente complicado, o desesperado."

Título: 'En picado'
Autor: Nick Hornby
Editorial: Anagrama
Páginas: 328

PS: Tú también eres genial...

lunes, 7 de abril de 2014

'El despertar de la senorita Prim', una bibliotecaria en un paraíso perdido

Hay libros que te salvan la vida. Libros que te salvan un mal día. Libros que te salvan de la lluvia. Y libros que te salvan en una larga espera en el aeropuerto. Ése es el caso de 'El despertar de la señorita Prim', de Natalia Sanmartín Fenollera. Con un retraso considerable por delante que era incapaz de soportar con el denso libro que tenía entre manos, esta sencilla historia de un pueblo en el que todo es como debía ser hace décadas me tuvo más que entretenida. La señorita Prim llega a San Ireneo de Arnois atraída por una singular oferta de trabajo: "Se busca espíritu femenino en absoluto subyugado por el mundo. Capaz de ejercer de bibliotecaria para un caballero y sus libros. Con facilidad para convivir con perros y niños. mejor sin experiencia laboral. Abstenerse tituladas superiores y posgraduadas". Está sobrada de formación, pero tras un pequeño duelo dialéctico e intelectual con el autor de tan singular adulto acaba consiguiendo el puesto en esa mansión que preside el singular pueblo, en el que rápidamente la bibliotecaria aprende que nada es como en el resto de ciudades. Todo en San Ireneo de Arnois como antiguamente. Sus habitantes adoran lo sencillo, lo artesanal, lo cercano, lo bonito. No hay mangos traídos de la otra punta del mundo, no hay muebles suecos, no hay escuelas regladas... Un mundo que abraza a la señorita Prim, que no puede evitar, en ocasiones, cuestionarse algunas cosas. Pero el libro no es la historia de esas dudas, si no la sencilla y bonita historia de una bibliotecaria que se va enamorando de un hombre con el que discute, al que no entiende, que le saca los colores, al que acusa de no tener delicadeza, que la lleva de la mano a enfrentarse a sí misma y a buscar lejos de ese paraíso perdido de teteras, pasteles caseros y chimeneas siempre encendidas aquello que ni siquiera sabe que existe.

"Exactamente en el mismo momento en el que el pequeño Septimus se desperezaba tras su siesta, metía sus dos pies de once años en unas zapatillas para unos pies de catorce y se acercaba a la ventana de su cuarto, la señorita Prim cruzaba la oxidada verja del jardín. El niño la miró con curiosidad. A primera vista no mostraba aspecto de estar nerviosa, ni siquiera un poco asustada. Tampoco tenía aquel aire amenazador que poseía el anterior encargado, ese aparecntar saber perfectamente qué clase de libro iba a pedir cualquiera que se atreviese a pedir uno.
-A lo mejor nos gusta- se dijo frotándose los ojos con las dos manos."

Título: 'El despertar de la señorita Prim'
Autora: Natalia Sanmartín Fenollera
Editorial: Planeta
Páginas: 352
Precio: 18,90€

viernes, 4 de abril de 2014

Sólo una buena conversación


Ni lo más espectacular. Ni lo más extraño. Ni lo nunca visto. Ni nada que cambiará la vida de los espectadores. No. Sólo una buena conversación. En un sofá. No una conversación de esas en las que uno quiere ser el gracioso, el más simpático, y el otro, el interesante de verdad, apenas puede abrir la boca y se ve abocado a seguir las supuestas gracietas. No. Sólo una conversación. En un sofá. Vale que es de diseño. Vale que uno de los que se sienta en ese sofá es siempre el mismo. Vale que el objetivo es la audiencia. Pero cada domingo, cuando veo el camión de 'Viajando con Chester' enfilando la carretera hacia su próxima parada, no pienso en televisión, no pienso que acabo de ver una entrevista pactada, donde ni el más mínimo detalle escapa a un plan, sólo pienso que acabo de asistir a una buena conversación. Reconozco que el primer día me dispuse a ver el programa de Risto Mejide con bastantes recelos. Temía toparme con un espacio hecho a su medida, pensado única y exclusivamente para su lucimiento. Pero no. Tuve que tragarme todas mis suspicacias porque lo que ofrece, escondido tras sus eternas gafas de sol, es algo tan sencillo, tan simple, tan humano, como dos personas sentadas, hablando. Tan sencillo y tan difícil de ver en la televisión, donde ahora parece que si los entrevistados no se convierten en monstruos de circo no interesan a los programas. ¿Cuánto tiempo llevan las cadenas prostituyendo las entrevistas? No interesa lo que alguien pueda decir. Interesa que atraviese un aro de fuego. Que salte al vacío desde 30 metros de altura. Que se pringue de blandi blub. Que acaricie un tigre. Que haga el ridículo. Aunque sea un premio Nobel.

miércoles, 2 de abril de 2014

'Cometas en el cielo', una historia que te destroza

Hay libros que te destrozan. Que te noquean. Que te golpean en el plexo solar y te hacen sentir que te falta el aire. 'Cometas en el cielo', de Khaled Hosseini, es uno de esos libros. Lo sabía. Por eso todas las veces que lo tuve en las manos en la biblioteca lo acabé devolviendo a su estantería. Lo sabía, y a pesar de eso la última vez que lo tuve en las manos no pude dejarlo. Lo sabía. Me lo habían avisado todas las reseñas que había leído. Y aunque lo he pasado mal, aunque he llorado, aunque he sufrido como pocas veces con un libro, volvería a leerlo hoy mismo. Porque la de Amir y Hassan, esos niños que volaban cometas en el Kabul antes de la guerra, es una historia fascinante, que te engancha y que no puedes dejar de leer hasta que llegas al final. E incluso entonces quieres saber más. Amir es un niño bien de Kabul, huérfano de madre y que sería capaz de lo que fuera por sentir que su padre, su baba, lo quiere y lo valora. Hassan es el hijo de Alí, el criado de la casa, un hazara de ojos achinados y orejas como conchas con el que pasa los días jugando. A pesar de los momentos compartidos y de que lo quiere como a un hermano, Amir no se atreve a llamarlo amigo. Además, no entiende que su padre, el mismo que se muestra frío con él, a veces mire y hable a Hassan con el cariño que a él le escatima. La relación de Amir y Hassan se resquebraja justo cuando empieza la guerra, cuando a Hassan le pasa algo horroroso y Amir finge no haberlo visto porque entonces sería reconocer que ha sido un cobarde. Desde ese momento, 'Cometas en el cielo' es la historia de Amir y su padre lejos de Afganistán, la historia de los remordimientos por lo que Amir calló, por las mentiras que dijo, por lo que no hizo. También es la historia de Hassan en un país en guerra primero y tomado por los talibanes después. Y sobre todo es la historia de cómo la vida vuelve a ponerte en las mismas situaciones de las que huiste. O de cómo te permite redimir tus pecados personales. Y eso, sin duda, es lo que más duele.

"Me convertí en lo que hoy soy a los doce años. era un frío y encapotado día de invierno de 1975. Recuerdo el momento exacto: estaba agazapado detrás de una pared de adobe desmoronada, observando a hurtadillas el callejón próximo al riachuelo helado. De eso hace muchos años, pero con el tiempo he descubierto que lo que dicen del pasado, que es posible enterrarlo, no es cierto. Porque el pasado se abre paso a zarpazos. Ahora que lo recuerdo, me doy cuenta de que llevo los últimos veintiséis años observando a hurtadillas ese callejón desierto."

Título: 'Cometas en el cielo'
Autor: Khaled Hosseini
Editorial: Salamandra
Páginas: 384
Precio: 21,50€

lunes, 10 de marzo de 2014

'El vagón de las mujeres', un tren, seis historias

He deseado que este viaje en tren por la India no acabara nunca. He deseado que nuevas mujeres se subieran a él y me contaran sus historias. Sus vidas. Sus secretos. Sus logros y sus vergüenzas. Exactamente como hacen, a lo largo de las páginas de 'El tren de las mujeres', de Anita Nair, sus seis protagonistas. Seis mujeres indias que comparten durante muchas horas uno de los ya extintos vagones destinados a las mujeres en los trenes de la India. Espacios cerrados. Protegidos. En los que están a salvo de los peligros que proceden de los hombres. Y en los que resulta huir de ellas mismas, como descubre Akhila, la protagonista. Una mujer soltera en la cuarentena, con formación y un trabajo, convertida en la cabeza de familia desde el fallecimiento de su padre. Akhila sube a ese tren porque no puede más. Porque tiene una edad y jamás se ha preocupado de sus necesidades. Porque la única vez que amó se prohibió a sí misma hacerlo. Porque es esclava de su familia. Porque ya no es la niña sonriente que fue. Porque está harta de llevar almidonados saris blancos. En ese vagón coincide con Janaki, una anciana que no entiende a sus hijos y que, a pesar de no concebir su vida sin su marido, es consciente de que ser libre es un verbo que jamás ha podido conjugar. Con Margaret, profesora de química que se casó enamorada sin saber que se casaba con un tirano que la obligaría a abortar y del que se venga de una manera bien curiosa. Con Prabha, siempre viviendo en algodones, con todas las necesidades y los caprichos cubiertos, que cambia el sari por ropa más moderna y se atrevió a aprender a nadar, con pantalones bajo el bañador, sin ayuda. Con Sheela, una adolescente que comprende mejor que nadie en su familia que su abuela no quería ser un cadáver despeinado, sin pintar, sin joyas... Y con Marikolanthu, a la que todas desprecian por su piel oscura y su etnia cuando sube al tren y cuyo cuerpo está lleno de historias tremendas. Historias que se quedan cortas cuando el tren, y Akhila, llegan a su destino. Al sur.

"Siempre ha sido así: el olor de los andenes de la estación por la noche le produce a Akhila sensación de aventura.
El largo pasillo de cemento que se adentra en la noche roto por los indicadores y las luces y sombras de las farolas de la estación. Los brazos móviles del reloj que marcan un ritmo acudiante al ruido de las pantallas de televisión colgadas y al crujir de las carretillas cargadas de cestas y sacos. El bullicio del sistema de altavoces que cobra vida con un chasquido para anunciar salidas y llegadas. El jazmín del pelo, el sudor y el fijador de pelo, el talco y la comida rancia, las bolsas de arpillera húmedas y el fuerte aroma verde de las cestas de bambú. Akhila respira todo esto y vuelve a pensar en la aventura. Una marea de personas lanzándose en pos de aspectos de la plenitud de los que ella no tiene ni idea."

Título: 'El vagón de las mujeres'
Autora: Anita Nair
Editorial: Algafuara
Páginas: 384
Precio: 20,45€

viernes, 21 de febrero de 2014

Los almendros en flor de Corona

Marta Torres
En el valle de Corona, en Santa Agnès, no hay cobertura. Sólo almendros en flor. Y una iglesia blanca y encalada. Y un centro cívico en el que los abuelos juegan a cartas y a dominó por las tardes. Y un bar en el que hace años servían las mejores tortillas de la isla. Y un señor que vende globos al sol el día de fiesta, cuando aún es invierno pero los almendros empiezan a desperezarse, acabando de decidir si ya es el momento de teñir de blanco el valle. En el valle de Corona no hay ruido. Sólo almendros en flor. Y un silencio sólo roto por el tintineo de las cucharas en los vasos. Y conversaciones entre quienes no se esconden nada y se lo esconden todo. Y los pájaros. Y las cámaras de los móviles. Y el viento que juega con las flores de almendro recordándoles su fragilidad. En el valle de Corona no hay nieve. Sólo almendros en flor.

lunes, 17 de febrero de 2014

'La tía Mame', lo mejor que le puede pasar a un huérfano

"Deliciosa, sugerente, divertida". Así definían mis bibliotecarias el libro de mi cita a ciegas. Y así es, exactamente, 'La tía Mame', la protagonista que da nombre al libro de Patrick Dennis que, como corresponde a esta iniciativa del día de San Valentín, me ha enamorado. La tía Mame es una mujer de edad indefinida, más mayor de lo que le gustaría, soltera, a la que le gusta la fiesta y el lujo, algo que su sobrino Patrick descubrirá desde el primer momento que llega a su casa, cogido de la mano de su niñera Norah, cuando se queda huérfano. Es Patrick, desde su madurez, quien va contando las aventuras que vive desde niño con la alocada de su tía. Las clases nudistas en una escuela alternativa del Nueva York de los años 20, las consecuencias del crack del 29 que obligan a su tía a buscar empleo en grandes almacenes, la nada maquiavélica venganza de una belleza sureña a la que le quita el marido, las noches locas (y no por lo que se pueda pensar) en la residencia, la caza de una esposa, la vulgar Bubbles, la comida francesa... Las páginas de 'La tía Mame' no se leen, se devoran, persiguiendo la nueva locura de esta mujer sugerente, deliciosa y divertida que se niega a aceptar su edad, que flirtea con jovencitos, que vive la vida, que nunca se viene abajo y que cuida de su sobrino, incluso hasta que el huerfanito ha cumplido los 30, con la decisión de una leona y con un cuaderno lleno de palabras desconocidas.

"Me rodeó con sus brazos, me besó y supe que estaba a salvo.
Una vez en el cavernoso salón de la tía Mame, que recordaba mucho al decorado del club nocturno de 'Vírgenes modernas', nos alivió ver que estaba lleno de gente con pinta de hombres y mujeres normales. Bueno, tal vez no exactamente de hombres y mujeres normales, pero al menos no había malvados orientales, a excepción de mi tía Mame, que había dejado de ser española y había empezado a ser japonesa."

Título: 'La tía Mame'
Autor: Patrick Dennis
Editorial: Acantilado
Páginas: 352
Precio: 19,50€

viernes, 14 de febrero de 2014

Corazón... En construcción...

M. T.
En construcción.
Beso a beso.
(Besito a besito, incluso).
Rumbo a Islandia.
Con vacaciones en Tahití.

lunes, 10 de febrero de 2014

'La mujer es una isla', un viaje fascinante con una mujer que no entiendo

De 'La mujer es una isla', de la islandesa Audur Ava Ólafsdóttir, lo esperaba todo y no esperaba nada. Esperaba todo porque algunos me habíais dicho que si me había gustado 'Rosa candida' éste me gustaría más. Y no esperaba nada porque alguno de vosotros me había advertido que no alcanzaba la aventura de un hombre buscando una rosaleda mítica. Y debo darle la razón a este último. 'La mujer es una isla' es un viaje fascinante por la carretera circular que rodea Islandia, es un recorrido por las emociones de su protagonista, una traductora de 33 años que se acaba de divorciar de su marido. Y ahí está el problema. En que no la he entendido. Yo también le hubiera pedido el divorcio. Sería (soy) incapaz de luchar por salvar una relación en la que la otra persona no viene a pecho descubierto, no expresa sus sentimientos, me engaña, me ignora... La protagonista me ha caído mal desde el primer momento, y no he podido reconciliarme con ella a pesar de las muchas horas de carretera, de la ternura y los detalles con ese niño, Tumi, con problemas de visión y de audición con el que viaja mientras su madre está en el hospital, de la pasión que derrocha en algunos momentos en esos encuentros fortuitos, de la debilidad que demuestra mientras se recupera de la lesión del único momento en que se presta a perder el control... Y desde luego no he empatizado con esa mujer que se aleja del que sabe (como le vaticina una médium) que es el amor de su vida. Y aunque no lo fuera. Aunque sólo fuera el amor de ese momento de su vida. A pesar de todo eso, 'La mujer es una isla' es un viaje estupendo al frío, a las vacaciones de invierno en un país de helado, al fascinante mundo de Tumi, a los hombres que se exponen emocionalmente y las mujeres que esconden tanto su corazón que, estoy convencida, hasta ellas mismas creen que lo han perdido. Y porque vale la pena aunque sólo sea por una frase: "Desde un punto de vista geográfico, a él siempre le ha atraído el frío; a mí, el calor."

"Gracias a Dios que no ha sido un niño.
Me desabrocho el cinturón y salgo corriendo del coche para ver al animal. Se ve que está de una pieza, se ha desmayado con elegancia, seguramente se ha roto el cuello y tiene sangre en el pecho. Me temo que bajo la superficie emplumada y manchada de aceite se encuentra un corazón aplastado de ganso.
Los papeles se han salido de las carpetas con el frenazo -traducciones en diversos idiomas esparcidas por el suelo-, aunque uno de los montones del asiento trasero no se ha caído."

Título: 'La mujer es una isla'
Autora: Audur Ava Ólafsdóttir
Editorial: Alfaguara
Páginas: 320
Precio: 18,50€

jueves, 6 de febrero de 2014

Cita a ciegas con un libro

Marta Torres
Tengo una cita. A ciegas. Con un libro. Un libro que he cogido sin saber cuál era, si lo había leído, si me gustaría, si sería uno de los libros de mi vida o uno más de los que llenan el tiempo a la espera de uno importante. Y todo por culpa de mis bibliotecarias, que han puesto en marcha durante todo este mes esta iniciativa de las citas a ciegas con libros. Son libros, a su juicio, estupendos, pero por cuyos lomos los usuarios de la biblioteca Vicent Serra i Orvay pasamos sin detenernos una y otra vez. Así que ellas los han rescatado del ostracismo. Los han envuelto con mimo. Y han pintado en rojo algunos mensajes, pistas sobre lo que puede haber en su interior. Dudé entre dos. Entre "amor de verdad, del que hace sufrir" y "deliciosa, sugerente, divertida". Una de las bibliotecarias me dijo que me los llevara los dos. Pero no. Cuando se trata de amor hay que elegir. Hay que apostarlo todo por quien crees que merece la pena. No puedes llevarte dos. Yo no, al menos. Eso de "amor de verdad" me hizo dudar, pero lo del sufrimiento... Cada vez estoy más convencida de que el amor de verdad no te hace sufrir. Y mira que nos empeñamos en pensar que si sufrimos es porque queremos y nos quieren. Pero no. Puede ser así un tiempo, por las circunstancias, pero si alguien de verdad te quiere y de verdad apuesta por ti hará y harás lo imposible para que esas circunstancias dejen de ser un problema. El amor de verdad te hace reír, te hace cosquillas en el corazón, te ofrece una mano cuando flaqueas, te da un empujón cuando dudas, te forra de algodones si ve venir un golpe, te da muchos mimos cuando tienes gripe, te protege... No te hace daño. Así que ya tengo en casa "deliciosa, sugerente, divertida". ¿Quién será?

viernes, 24 de enero de 2014

Un oficio en vías de extinción

M. T.
Recuerda Goyo que hoy es el día de nuestro patrón. El de los periodistas. Y se pregunta en Twitter si hay algo que celebrar. Lo único que se me ocurre es que a pesar de los intentos y los intereses de muchos de que los periodistas desaparezcan, aún no lo hemos hecho. Aún seguimos aquí. Cada vez menos, cobrando menos, viendo la hoja de la guillotina cada vez más cerca de nuestros pescuezos y teniendo que pelear más por defender nuestra profesión. Sería muy simple decir que los demás, que la sociedad, tiene toda la culpa de que ésta, la de contar lo que pasa, sea una profesión en vías de extinción. Al menos la del periodista de prensa. Nos hemos cavado nuestra propia tumba al no entender y no saber reaccionar ante las nuevas tecnologías. Tampoco hemos sabido conseguir que la gente entienda que somos necesarios, que sin periodistas toda la información será interesada porque vendrá de los gabinetes de prensa de los políticos o de los departamentos de comunicación de empresas. Y ambos esconderán, obviarán e ignorarán lo que los periodistas, si trabajan bien, sacarían a la luz. Una sociedad sin periodistas es una sociedad que abre las puertas al oscurantismo y a la ignorancia. Y me juego el cuello a que cada vez que desaparece un medio hay descorches y brindis en los despachos de los políticos que están más cerca. Y sí, es verdad que a veces hacemos las cosas mal, que nos equivocamos y que hay muchos periodistas que no se merecen ese nombre. Los que se limitan a copiar y pegar notas de prensa, los que juegan a ser amigos de los políticos en vez de ponerlos en duda, los que no preguntan nunca (ni se cuestionan nada), los que no se plantean colarse donde se supone que no pueden estar, los que se conforman con lo que les dicen, los que prefieren cerrar los ojos para ahorrarse trabajo, los que no buscan más allá de lo que ven o les cuentan... Pero hoy no hablo de esos. En todos sitios hay periodistas que hacen bien su trabajo. Que preguntan una y otra vez, que se pelean con los responsables de prensa, que tragan sapos, que se atreven a decir las cosas moleste a quien le moleste, que se indignan cuando otros desprecian su profesión, que van siempre con los ojos y los oídos bien abiertos, que se toman su oficio en serio, que no descansan hasta que consiguen lo que han ido a buscar, que creen y aman de verdad en lo que hacen. Y hay otros muchos que se juegan la vida cada día para que sepamos qué pasa en algunos rincones del mundo.

lunes, 20 de enero de 2014

'Harriet', el horror del misterio de Penge

Cuando lees la faja blanca de 'Harriet', de Elizabeth Jenkins, y ves que habla de una pesadilla y de que la sociedad victoriana se estremeció con su publicación, piensas en una novela de terror. En el terror de lo desconocido, de lo que se esconde en la oscuridad, de voces que no sabes de dónde vienen o misterios que te ponen el vello de la nuca de punta. Pero no. Lo que hay en 'Harriet', basada en una historia real, es terror de verdad. De ese que te revuelve el estómago y te hace pararte a pensar que no es posible que eso pasara realmente. Pero como aclara Rachel Cooke en el fantástico epílogo, la historia que novela Jenkins, a pesar de que hay algunas diferencias, se ajusta bastante a la realidad. Harriet es una joven británica de buena familia que, por lo que se deduce, sufre un retraso intelectual. Cuidar de ella se hace pesado, así que su madre la envía cada año una temporada a casa de unos familiares con menos recursos a cambio de una asignación. Allí tiene sus más y sus menos con su prima Elizabeth, una belleza que no soporta que Harriet pueda permitirse vestidos y joyas que considera que le sentarían mucho mejor a ella. Allí conoce también a Lewis Oman, un guapo empleado de subastas supuestamente enamorado de Elizabeth que rápidamente pide la mano de Harriet y, en contra de la voluntad de la madre de la joven, se van a vivir a Penge, donde Harriet, enamorada, confía en empezar una feliz vida de casada. Lo que encontrará, sin embargo, será una habitación en casa de unos vecinos, el olvido, el hambre, la enfermedad... Una pesadilla que, lejos de acabarse, subirá página a página un escalón más hacia el horror más absoluto, el que no causan los monstruos sino las personas.

"Muchos habrían dicho que la señora Ogilvy, a pesar  de su marido y su excelente organización doméstica, era una mujer muy desdichada, y ella misma se entregaba a esta idea por momentos, pero siempre prevalecía su carácter alegre. Harriet, su única hija, era lo que los vecinos del pueblo de donde venía la señora Ogilvy llamaban 'tontita', aun cuando no tuviera una inteligencia tan escasa que le impidiera relacionarse con las personas corrientes."

Título: 'Harriet'
Autora: Elizabeth Jenkins
Editorial: Alba
Colección: Rara Avis
Páginas: 336
Precio: 19,50€

viernes, 17 de enero de 2014

'La piel fría', noches de lucha en un faro

Dos hombres solos, un faro, noches largas luchando con criaturas salidas del mar. Eso es 'La piel fría', de Albert Sánchez Piñol. Y no puedo decir 'es sólo eso' porque aunque la historia se puede resumir en las trece palabras con las que comienza esta reseña, hay mucho, muchísimo más, detrás de ese relato de aventuras y ciencia ficción. La trama es emocionante, trepìdante, angustiosa, claustrofóbica, terrorífica, desconcertante... Y en los escasos segundos de respiro que ofrece es inevitable pensar en todo lo que hay detrás. Porque 'La piel fría' (que tiene unas de las mejores primeras frases que he leído en mucho tiempo) no habla sólo de dos hombres desconocidos y desconfiados que no tienen más remedio que unir sus fuerzas para sobrevivir noche tras noche en ese faro de esa isla desierta. Habla de la naturaleza humana, del instinto de supervivencia que arrasa con todo, de que la persona que puede salvarte la vida no tiene por qué convertirse en un amigo, de que damos por hecho que lo que no conocemos es malo y que lo diferente es una amenaza. Todo esto es lo que se olvidaron de explicarme los que, hace años, me recomendaron esta novela, que devoré en un par de tardes. Me hablaron de una novela entretenida con monstruos y dos protagonistas (el supuesto farero y el nuevo oficial atmosférico) fuertes. No me hablaron de la supervivencia ni me comentaron que la lucha de los dos únicos habitantes de esa isla fría, gris y olvidada no es contra esos monstruos de aspecto casi humano y piel reluciente y fría que convierten las noches en un infierno o contra su compañero forzoso de aventura, sino contra ellos mismos.

"Nunca estamos infinitamente lejos de aquellos a quienes odiamos. Por la misma razón, pues, podríamos creer que nunca estaremos absolutamente cerca de aquellos a quienes amamos. Cuando me embarqué ya conocía este principio atroz. Pero hay verdades que merecen nuestra atención, y hay otras con las que no conviene mantener diálogos."

Título: 'La piel fría'
Autor: Albert Sánchez Piñol
Editorial: Edhasa
Colección: Pocket
Páginas: 288
Precio: 8,95€

lunes, 13 de enero de 2014

'Bridget Jones. Loca por él', Bridget ya tiene 50

Bridget, Bridget... No tardé ni un día en ir a verte cuando supe que tenías nuevas aventuras. Sabes que eres mi debilidad. Que te quiero "tal como eres". Que me río y me enternezco contigo. Que me muero de vergüenza al descubrir en ti metidas de pata que pensaba que eran sólo mías. Pero esta vez te diré que no tardé ni un par de horas de lecturas en enfadarme con Helen Fielding por la jugarreta que nos..., perdón, TE ha hecho en este libro. No voy a desvelar a qué me refiero, aunque es algo que se descubre muy al principio de tu nueva historia, en la página 38. No lo entiendo. No debería haber sido así, pero supongo que de otra manera sería imposible que te hubieras sumergido en el peligroso y desmoralizador mundo de las relaciones cibernéticas, esas que tan mal te lo hacen pasar, pero con las que (con tu permiso) me he reído tanto. Es agradable ver que no soy la única que mete la pata con los mensajes, que aguarda impaciente que suene el teléfono, que sonríe con cara de tonta cuando el mensaje es de la persona que esperas, que intenta desconectar el móvil cuando sale para no tener la tentación de hacer lo que sabes que no debes hacer, que le da mil vueltas al armario antes de quedar con alguien especial y que acaba poniéndose siempre ese vestidito que te hace sentir bien, que se pelea con la báscula, que a veces se refugia en una copa de vino, que llora cuando sabe que algo ha acabado antes siquiera de empezar... Siento muchísimo que cuando ya estabas feliz, con tu querido Mark Darcy (ese chico bueno que besa como crees que sólo los chicos malos saben hacerlo), con tus hijos y con tu vida perfecta, se vaya todo por el sumidero y tengas que empezar de nuevo. A los 50. Con las arrugas dándote tantos dolores de cabeza como los kilos. Con ese caos que siempre te acompaña. Con tus neuras. Con tus obsesiones. Con tu madre haciéndote sentir un desastre. Con dos hijos que no entienden algunas cosas. Con un profesor de gimnasia que te hace sentir ridícula cada vez que te mira. Con un toy-boy que te vuelve loca en el buen y en el mal sentido. Con una vida profesional por recuperar. Con tus queridos Jude y Y con una cuenta de Twitter que carga el diablo.

"08.30. ¡Me ha llegado un mensaje! Puede que sea Talitha. Para mandarme el número de Caxadoradecuero. Tal vez incluso sea el mismísimo Cazadoradecuero, que bromea para quitarle hierro a la situación y me pregunta si quiero salir con él. ¡Soy sexualmente viable!
Era el departamento de preescolar del colegio.
"

Título: 'Bridget Jones. Loca por él'
Autora: Helen Fielding
Editorial: Planeta
Páginas: 480
Precio: 19,90€

martes, 7 de enero de 2014

Noche de reyes con cuatro suicidas

Foto: M. T.
Pues sí, cumplí las normas, me tragué la impaciencia sin atragantarme y aguanté 48 horas (¡48 horas!) sin abrir el paquete. Bueno, confieso que miré por el agujerito que lleva el sobre acolchado para respirar, pero a dios pongo por testigo de que no vi nada. ¡Menos mal! Hubiera matado la ilusión de descubrir en el momento justo qué escondía ese sobre que me ponía ojitos. Y ahí, protegido con burbujitas, con las marcas de su anterior dueño (¿o su dueño aún, en realidad?), estaba él. 'En picado', de Nick Hornby. Desde 'Alta fidelidad' no había vuelto a encontrarme con él. Y no sé por qué, porque me fascinó ese libro. Creo en las señales. Quizás no debía leer nada más de él hasta ahora, cuando alguien pensara en ese libro para mí. Lo empecé esa misma noche. Me lo llevé a la cama y acaricié sus frases hasta que mis pestañas acariciaron sus páginas. Ahí ando, en la azotea de un edificio de Londres con Jess, Maureen, Martin y JJ, cuatro suicidas que ya me han conquistado. Como los Reyes Magos.

viernes, 3 de enero de 2014

Hasta la noche de reyes

Marta Torres
Hoy han llegado los Reyes Magos. Me han dejado un regalo. Un paquete que no puedo abrir. Que me tortura. Lo he dejado en el zapato, como toca. Sobre la alfombra y apoyado en los cojines. Me pone ojitos. Y tengo tentaciones de abrirlo. Como una niña. Con la ilusión de esperar la noche de Reyes para poder destrozar el sobre y saber qué esconde. Qué habrá puesto ahí mi rey mago. ¿Qué será? ¿Qué será? ¿Qué será? ¿Qué será? ¿Qué será? ¿Qué será? ¿Qué será? Me río. No pensaba recuperar esa ilusión. No a mi edad. Y ahí estoy, mirando el sobre. Poniéndole ojitos. Contando las horas. Los minutos que faltan hasta que pase la cabalgata. Hasta que llegue a casa. Hasta que me quite el frío de las horas en la calle con una ducha caliente. Hasta que me unte todo el cuerpo con crema de vainilla. Hasta que me sirva una copa de vino tinto de esa tierra. Hasta que me siente en la alfombra, sobre mis tobillos. Entonces cogeré el sobre. Lo abrazaré. Lo acariciaré una vez más. La última. Y dudaré si abrirlo. ¿Tú sabes dónde va la ilusión cuando le abres la puerta?
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