miércoles, 29 de agosto de 2012

'Geishas rivales', crónica de los distritos del placer

Siempre me ha atraído el mundo de las geishas. Desde adolescente. Siempre he sentido curiosidad por esas mujeres japonesas que tenían como oficio divertir a los hombres, darles conversación y acompañarlos a fiestas. En todos los libros que he leído sobre geishas me llamaba la atención que se limitaran a eso, a divertir a los hombres únicamente con danzas de abanicos, conversaciones, chistes, música de shamisén (instrumento musical de tres cuerdas), ceremonias del té y su belleza. Me extrañaba (así como maduraba cada vez me extrañaba más), que todas las geishas insistieran en sus memorias en que únicamente tenían relaciones íntimas con sus danna (sus protectores) y los hombres de los que se enamoraban. Pues bien, 'Geishas rivales', escrito por Nagai Kafu en 1917, desmonta esa romántica visión de las geishas. Esta novela pertenece a la serie de carácter autobiográfico que el escritor japonés dedicó a diversos personajes de los barrios de ocio de Tokio: geishas, actores, poetas y prostitutas. El libro comienza con el reencuentro de la geisha Komayo y el ejecutivo Yoshioka en los pasillos del Teatro Imperial de Tokio siete años después de separarse. Esa misma noche Komayo y Yoshioka retoman su antigua relación en un machiai (casa que alquila habitaciones para fiestas con geishas) de Tokio. Todo hace pensar que la historia que cuenta Kafu será una historia de amor. Nada de eso. A pesar de la apariencia de las primeras páginas, 'Geishas rivales' no es una novela sobre el amor de una geisha y su danna casado, sino un recorrido por el día a día de esta mujer, sus dudas, sus problemas, los enfrentamientos y rivalidades entre geishas, la vergüenza de sentirse despechada por quien hasta hace poco se suponía que la amaba, el asco de tener que acostarse con algunos hombres para asegurarse una seguridad económica, amantes que la llevan a la ruina... La novela de Kafu, a pesar de que tiene un principio, un desarrollo y un desenlace, es más una fotografía del ambiente y los personajes del mundo del ocio de Tokio a principios del siglo XX. Sobre todo de los personajes, arquetípicos, muy definidos: la geisha fea pero solícita, la hermosa que se pavonea, la que es una experta en artes amatorias, el actor que va de geisha en geisha arruinándolas (los danna protegían económicamente a las geishas, pero estas asumían todos los gastos de sus amantes actores), el poeta gorrón, la dueña de una hakoya (casa de geishas) que lucha entre el cariño a sus chicas y la necesidad de ganar dinero... Una crónica de la época en la que no falta el lirismo. Es la primera vez que leo una novela sobre geishas que me creo al cien por cien. Que no me genera dudas, que no tengo la sensación de que se me está ocultando algo.

"Por fin llegaron las once y Komayo quedó libre de las manos de Yoshioka. su respiración era dificultosa. No podía hablar ni levantarse. Su danna, en cambio, parecía muy satisfecho. Después, como si hubiera aligerado el cuerpo, metió prisa al cochero y rápidamente desapareció en medio de las tinieblas que rodeaban la puerta del machiai. Komayo, después de salir a despedirlo y seguirlo penosamente con la mirada, volvió a la recepción. Pero ya no tenía ánimo de volver al Gishun, ni tampoco de regresar a casa. La dominaba una sensación miserable, como si deseara arrojar su cuerpo, tal como estaba, a una casa vacía, a un campo desierto. Aunque quisiera volver al lado del niisan, sabía que todo su cuerpo, en manos de dos hombres sucesivamente, se había ensuciado. Tampoco podía permitirse el lujo de confesar esa sensación, ni tampoco evitar sentirse vagamente culpable si se entregaba a él esa noche, ignorando todo lo ocurrido. Sí, era parte de su oficio, pero se avengonzaba de sí misma".

Título: 'Geishas rivales'
Autor: Nagai Kafu
Editorial: Alba
Colección: Rara avis
Páginas: 303
Precio: 22€

lunes, 27 de agosto de 2012

Adopta un libro: 'Frankenstein' se va de excursión


Tengo tan poco tiempo que ni he podido subir la lista de participantes para esta edición de 'Adopta un libro'. Pensé suspender la campaña en agosto porque casi toda la blogosfera parece estar de vacaciones, pero luego pensé que los que nos quedamos, nos quedamos con todas las consecuencias. Así que aquí estoy con el modesto sorteo. No he colgado la lista de participantes, pero como sois poquitas, no hay mucha posibilidad de error.
1-Saramaga
2-Margari
3-Elysa
4-Meg
5-Margaramon
La ganadora es Marga, que no sé si anta de vacaciones, pero, por si acaso, le guardaré el libro unas semanas. Necesito que me envíes tu dirección de correo postal a oystergirl1305@hotmail.com para poder enviártelo cuanto antes.

Ya tengo en cartera el libro que dejará un huequín en mi sobrepoblada biblioteca. Sólo os adelantaré que es un libro del que he hablado aquí hace semanas y que no es una novela ni un volumen de relatos. Todos los detalles, el día 1 de septiembre.

sábado, 25 de agosto de 2012

Govert de Roos: "La única expresión interesante para la cámara es una emoción sincera"

Govert de Roos tenía sólo 15 años cuando se escapó del colegio, cogió su cámara de fotos y se coló en el hotel Hilton de Amsterdam para fotografiar la famosa 'encamada por la paz' de John Lennon y Yoko Ono. Esta es, sin duda, su foto más famosa, pero la cámara de este holandés ha captado los inicios de artistas como Prince, Blondie, Iggy Pop, Whitney Houston o los Jackson Five, entre otros muchos. Medio centenar de aquellas fotos hecha en los años 70 y 80 que muestran a estrellas del rock cuando no eran más que proyectos de artistas con muchísimas posibilidades se exponen estos días en Ibiza. Las imágenes son fabulosas, pero eso no sorprende cuando se conoce a su autor. Govert de Roos (en la foto inferior) es intenso, mueve mucho las manos mientras habla y cuando empieza a explicar anécdotas sobre sus fotos y su filosofía sobre el retrato no hay quien lo pare. Le gusta que le hagan pensar, que le pregunten cosas que no le han preguntado antes. Afirma que la belleza no es algo exterior sino que está en las expresiones sinceras, que hay mucho de psicología en su trabajo, que prefiere mil veces una sesión complicada para obtener un buen retrato a una sesión para Playboy y que, si hace unos años hubiera sido joven y novato, hubiera puesto todo su empeño en fotografiar a Amy Winehouse, como hizo en los 70 y 80 con muchos otros. Si queréis saber más, sólo tenéis que pinchar aquí.

miércoles, 22 de agosto de 2012

'Betibú', tras el asesino del señor Chazarreta

Gladys Varela no se imagina lo que se va a encontrar al llegar, después de pasar todos los controles de seguridad de la urbanización La Maravillosa, a la casa de los Chazarreta. Su jefe, degollado, en un sillón verde junto a una botella de whisky. Así empieza 'Betibú', la novela negra de Claudia Piñeiro que compré un poco a ciegas y animada por dos detalles: el título (soy fan de Betty Boop) y porque dos de los protagonistas son periodistas. A pesar de no tener referencia alguna sobre el libro no me equivoqué. Lo único malo de esta novela ha sido no tener largos ratos para poder devorarla. Hacía tiempo que un thriller no me tenía enganchada dándole vueltas al asesino, las pistas, las razones del crimen... Creo que la última vez que me pasó algo así fue con 'Invitación a un asesinato', de Carmen Posadas. 'Betibú' (que toma el nombre porque la protagonista, la escritora Nurit Iscar, a pesar de su madurez, se parece al dibujo) nos planta el asesinato en las primeras páginas de la novela dejando claro, además, que hay algo raro, ya que la mujer de Chazarreta murió exactamente de la misma manera hace unos años. El crimen pone en alerta a los tres protagonistas: Nurit Iscar, escritora de novela negra condenada voluntariamente a hacer de negra para otros escritores después de las malas críticas que tuvo su última novela, en la que se pasó al género rosa; Jaime Brena, un experimentado periodista de sucesos que, a pesar de estar relegado a la sección de sociedad, no puede resistirse a un caso así, y un jovenzuelo, el supuesto relevo de Brena en El Tribuno, cuyas únicas fuentes son Twitter, Facebook y Google. Los tres acabarán trabajando juntos (los periodistas investigando para el diario y la escritora infiltrándose en La Maravillosa para escribir crónicas del impacto del asesinato en esa comunidad) para descubrir qué hay detrás del asesinato de Chazarreta, que, según averiguarán, no es un crimen aislado.
Como no podía ser de otra manera, a mí lo que más me ha gustado del libro es todo lo relacionado con Brena y "el pibe de policiales", la relación que se establece entre ellos y cómo se enseñan mutuamente, el joven aprende que el verdadero y buen periodismo se hace en la calle, con la gente, fijándose en todos los detalles y con buenas fuentes y el mayor acaba siendo consciente de lo útiles que pueden ser las nuevas tecnologías. La evolución de los personajes, cómo tu manera de verlos va cambiando así como avanza la trama, es también muy interesante. Me encantan las historias, sean libros o películas, en las que, poco a poco, vas admirando a las personas que al principio se presentaban como insignificantes y considerando panolis a las que en los primeros momentos se presentaban como íntegras y honestas. Otro punto positivo de esta novela son las pequeñas dosis de humor que salpican la historia, desengransándola y provocando una sonrisa, esas cosas de la vida cotidiana que ni siquiera un asesinato (o varios) es capaz de detener. Pero si hay un aspecto al que, desde que leí la novela, no he dejado de dar vueltas es la falsa sensación de seguridad en la que vivimos. Necesitamos sentirnos seguros y para eso contamos con alarmas, puertas blindadas, rejas, perros... Inventamos mil reglas para que no ocurra nada malo y no conseguimos nada, como en La Maravillosa. La seguridad es tan estricta que evita que los amigos, la asistenta y el pizzero lleguen a tu casa, pero no impide que un asesino se cuele y cometa un crimen. Hace unos días que he acabado el libro y no he podido quitarme esa inquietante idea de la cabeza.

"En los días siguientes quedó claro que la muerte de Chazarreta, tal como Nurit les escuchó decir por primera vez a dos vecinos de La Maravillosa frente a la góndola de productos frescos, no había sido un suicidio. El resultado de la autopsia estableció -con palabras más técnicas- lo mismo que el comisario Venturini le había adelantado a Jaime Brena escrito de su puño y letra: Sección del músculo esternocleidomastoideo, sección de la arteria carótida primitiva a unos dos centímetros de su bifurcación, sección de la vena yugular y sección completa de la laringe a nivel de membrana cricotiroidea, con apertura de vestíbulo laríngeo, quedando el asta inferior de tiroides también seccionada. No había cortes de defensa en las manos pero sí un pequeño tajo en el mentón, de poca profundidad, seguramente producto de la reacción instintiva de Chazarreta de bajar la cabeza al sentir que un cuchillo intentaba degollarlo. Y, en efecto, había un alto grado de alcohol en sangre. también indicaba, y esto era lo importante, que el corte había sido levemente hacia arriba y que la mano que empuñaba el cuchillo cuando fue descubierto el cadáver estaba limpia de sangre. Te lo dije, señala Jaime Brena cuando el pible de Policiales se lo confirma."

Título: 'Betibú'
Autora: Claudia Piñeiro
Editorial: Círculo de Lectores
Páginas: 319
Precio: 13,95€

domingo, 19 de agosto de 2012

La música que temblaba en los dedos de Xicu Lluy

Por fin es domingo. Se acaba una semana que, además de agotadora, ha sido muy dura. Hace seis meses que se fue Xicu, un gran amigo, un maestro, un periodista que escribía (y allá donde estés perdóname el símil) como dios, un hombre íntegro, un investigador concienzudo, alguien que sólo se planteaba hacer las cosas bien y con pasión. Esta semana ha sido muy dura porque, aunque me acuerdo todos los días de él, le he echado muchísimo de menos. Esta semana se ha celebrado en Ibiza el festival Eivissa Jazz y, por primera vez en los últimos años, él no estaba. Ha sido difícil pasar estos días sin él. Y fue difícil escribir un reportaje sobre su amor al jazz antes del homenaje que le brindó el festival. Si queréis conocerle un poquito, sólo tenéis que pinchar aquí.

jueves, 16 de agosto de 2012

'Los peces no cierran los ojos', un amor infantil de arena, olas y sal

Las páginas de 'Los peces no cierran los ojos', de Erri de Luca, huelen a sal, tienen el tacto de la arena y, si las acercas a la oreja, oyes las olas, las gaviotas y los gritos felices de los niños. 'Los peces no cierran los ojos' es una joyita que debe leerse en verano. Ideal para esas tardes en las que el aire pesa, no se mueve ni una hoja y la ropa se te pega al cuerpo por el calor. Para esas tardes en las que, si no trabajas, sólo te apetece tumbarte medio desnuda en la cama, en el lado más cercano a la ventana, por si en algún momento a la brisa le da por despertarse. 'Los peces no cierran los ojos' es una tierna historia de amor preadolescente y una dura historia de crueldad preadolescente. Todo sucede en un verano, en un pueblito de una isla de la costa italiana. Allí van a parar, al mismo tiempo, el protagonista, del que desconocemos el nombre, y la chica, cuyo nombre el protagonista y narrador ha olvidado con el paso del tiempo. Dos menudas almas gemenelas. Dos niños de ciudad que no creen en las gamberradas y que son felices sumergiéndose en los libros. Así se conocen, mirada a mirada, mientras ambos leen bajo las sombrillas de sus madres, esas mujeres que osan interrumpir sus minutos de lectura para pedirles que se den un baño en el mar. Es un amor puro, infantil, tierno. Un amor pequeñito que les prepara para todos los que vendrán después. Las primeras taquicardias. La primera chispa. La primera corriente eléctrica cuando sus manos se tocan por primera vez. Pero, evidentemente, no todo puede ir bien. Otros tres chicos del pueblo, chicos que no conocen la lectura, sienten celos de las atenciones que Ella, la Chica, le brinda al protagonista. Y actuarán en consecuencia. Una gamberrada, una broma fea que cambiará el verano y, lo que es más importante, cambiará al chico, que dejará atrás la infancia para ingresar, por la fuerza, en el duro mundo de los adultos. Para mal, pero también para bien.

"-Entonces ¿te gusta el amor?
-Es peligroso. Provoca heridas y después, a causa de la justicia, más heridas. No es una serenata en el balcón, se parece a una marejada de ábrego, revuelve el mar por encima y por debajo lo remueve. No sé si me gusta.
-El beso que te di, ¿eso te gustó por lo menos?
-Ése no me lo diste a mí, se lo restregaste en la cara a los otros dos que estaban por los suelos.
Sentados al lado con poca luz, las palabras subían ágiles, como burbujitas.
-¿Eso quiere decir que tengo que darte uno todo tuyo?"

Título: 'Los peces no cierran los ojos'
Autor: Erri de Luca
Editorial: Círculo de Lectores
Páginas: 113
Precio: 10,95€

domingo, 12 de agosto de 2012

Erotismo al calor de los rinocerontes


Fotos: Lorena Portero
 Al final de la calle de la Virgen (llamada así por una pequeña virgen que hay en una hornacina en la fachada de una casa) del casco antiguo de Ibiza está Sa Majesté, el reino de Patrick y Pashat. Un espacio que cobra vida cada verano y que tiene un único objetivo: animar y despertar los deseos e instintos más íntimos. A un lado de la calle, en un local forrado de terciopelo y metal, está la tienda más sensual que he visto nunca. Quizás más adelante os la presente. Al otro lado de la calle, justo enfrente, prácticamente puerta con puerta, está la galería de arte, un espacio que abrieron hace unos años y en la que cada verano presentan exposiciones relacionadas con el erotismo. Para ver las obras hay que cruzar una preciosa puerta de hierro forjado (barrotes fuertes que por la noche da gusto tocar porque están frescos) y una delicada cortina de encaje negro tan transparente que prácticamente deja ver las obras desde la calle. El suelo está cubierto de suave terciopelo morado. Es muy agradable, tras la caminata por la empinada calle empedrada, andar descalza. La pared principal, en la que se exponen las obras más importantes, es de precioso capitoné de piel plateada. Todo en la sala está pensado para que no disfruten únicamente los ojos.


En esa pared cuelgan este verano algunos de los dibujos más destacados de Álex Varenne (Saint Germain au Mont d'Or, Francia, 1939), un reconocido ilustrador y autor de cómics eróticos. Son los dibujos originales, los que, a tamaño mucho más reducido, ilustran volúmenes como 'Corps a corps', 'Erotic opera', 'Amour fous' o 'La correction'. De lejos, sorprende el tamaño de los dibujos. De cerca, con los ojos pegados al cristal, sorprende descubrir que los cuerpos que surgen de las manos de Varenne están formados por tres capas de papel cebolla. una en blanco, otra en gris y una última a tinta china. Esas tres capas dan vida a figuras sensuales y provocadoras, de mirada directa, insinuantes y cargadas de un misterio que ni las posturas más explícitas consiguen desvanecer.


Varenne confiesa con una sonrisa que todo lo que se ve en sus dibujos bebe tanto de su imaginación como de experiencias reales. Pashat entiende a la perfección lo que el artista quiere decir. Hace años, en París, fue una de las modelos de Varenne, a quien admira y con el que no se cansa nunca de hablar y reír. Ella misma muestra una de las ilustraciones, colgada en una de las paredes, en la que se la ve: el pelo negro y corto, flequillo y sus gafas de sol. El francés asegura que todas las mujeres, independientemente de su físico y su belleza, tienen algo erótico y defiende el erotismo por encima de la pornografía. La línea que separa erotismo y pornografía, para él, no se encuentra en lo que se muestra sino en cómo se muestra y en cómo lo procesa cada persona. Eso sí, lamenta que, en estos momentos, el erotismo y la sensualidad estén perdiendo terreno frente a su vulgar hermana, indica mientras Pashat y Patrick, de pie junto a dos curiosas esculturas de rinocerontes, asienten.

 Las dos piezas son, sin duda, lo más curioso de la muestra. Patrick se pasa las noches explicando qué hacen en una sala de arte erótico dos rinocerontes de cobre negro. Todo el mundo relaciona los animales con los supuestos efectos que algunos pueblos atribuyen a su cuerno. Pero no. Estos dos rinocerontes son, en realidad, braseros de un burdel de mediados del siglo XIX. "Estas figuras se usaban para calentar las habitaciones de las casas de citas. La gente iba sin ropa y hacía falta calor para que la gente pudiera dar rienda suelta a sus juegos. Se abría el rinoceronte [levanta la tapa, en el lomo del animal] se rellenaba con carbón y calentaba el espacio", explica Patrick sentándose en las escaleras cubiertas de terciopelo, entre los dos rinocerontes.

martes, 7 de agosto de 2012

'Max y Moritz', una pareja infernal

Atar pollos con cuerdas, vaciar sacos de grano, serrar puentes... Son sólo algunas de las travesuras (siete) de Max y Moritz, la infernal pareja creada por Wilhelm Busch a mediados del siglo XIX y que acaba de editar Impedimenta. Busch, a quien han bautizado como 'el abuelo de los cómics', soñaba con ser un gran pintor y no llegó a conocer la trascendencia de su obra, que es todo un clásico en Alemania y cuyos protagonistas son los bisabuelos de los tremendos Zipi y Zape. Busch no llegó a ser un gran pintor, pero las ilustraciones que acompañan las siete aventuras, en verso (hay que alabar el trabajo del traductor, Víctor Canicio), de la diabólica pareja son fantásticas. Es divertido entretenerse fijándose en los detalles de los dibujos, después de leer las travesuras, nada edulcoradas y cuajadas de la crueldad germánica que inundaba también, en su origen, los cuentos tradicionales. 'Max y Moritz' es una pequeña joya, un librito que releer de vez en cuando, deteniéndose en las rimas, en las maldades y en los trazos de Busch.

"¡Ay, los niños revoltosos
suelen ser los más famosos!
Max y Moritz, por ejemplo:
dos pícaros como un templo.
Nunca quisieron ser buenos,
ni oír consejos ajenos,
en educarlos no hubo modo,
se burlaban, sí, de todo.
¡Una pareja infernal,
dispuesta a sembrar el mal!"

Título: 'Max y Moritz'
Autor: Wilhelm Busch
Editorial: Impedimenta
Páginas: 76
Precio: 15,50€

viernes, 3 de agosto de 2012

'Que empiece la fiesta', un ambigú con leones, invitados satánicos y escritores decadentes

Descubrí 'Que empiece la fiesta', de Niccolò Ammaniti, gracias a Saramaga. Desde el primer momento tuve claro que me iba a gustar. Así que apenas un par de días después, al encontrármelo de frente en la librería del aeropuerto, no lo dudé. Era una señal, tenía que llevármelo. Ahora ya puedo decir que la intuición no me ha fallado. 'Que empiece la fiesta' es un libro divertido, fantástico, bien escrito, con unos personajes curiosos y definidos (alabados sean los escritores que saben crear personajes) y, además, es ideal para el verano. La historia es una crónica de la fiesta del constructor Sasà Chiatti, un hombre de apariencia sencilla (prefiere comer rigatonni en la cocina que las delicias que sirven en los jardines) que esconde una personalidad megalómana, y de sus invitados. Al principio reconozco que me despisté un poco, ya que la fiesta no se nombra hasta pasadas las cien primeras páginas, pero es que es necesario conocer bien a los protagonistas y las condiciones en las que llegan a la celebración antes de que ésta empiece: el escritor Fabrizio Ciba (seductor, cuarentañero, preocupado porque lleva años escribiendo su nueva novela y más preocupado por su falsa imagen de bohemio que por su carrera) y el satánico Saverio (líder de la desastrosa secta las Bestias de Abadon, en busca de un crimen horroroso con el que ganar algo de notoriedad). Ambos llegan a la fiesta con diferentes objetivos: divertirse y superar el duro golpe de saber que sus editores no lo consideran nada, en el caso de Fabrizio, y raptar, violar y asesinar a la cantante Larita, cuya actuación es el plato fuerte del desmesurado evento. Y es precisamente la fiesta en sí la principal protagonista de la novela: una vieja mansión rehabilitada en el centro de Roma, miles de invitados, un jardín que antiguamente era un parque público repoblado con hipopótamos, monos, ciervos, tigres, panteras, jirafas y otros animales salvajes, tres cacerías para los invitados, vestuario de Ralph Lauren, fuegos artificiales, un concierto, vecinos protestando en la entrada y tirando huevos a los invitados... No falta de nada. Eso sí, como no podía ser de otra manera, la fiesta no va según lo previsto. Un sabotaje de la central eléctrica de la finca mientras los invitados andan cazando zorros, leones y tigres convierte la fiesta en un caos tan divertido como angustioso y cargado de situaciones increíbles.

"Fabrizio Ciba seguía al camarero a Villa Reale maldiciendo para sí. No podía perder tiempo, debía coger un avión. Y, además, tener que hablar con Sasà Chiatti lo ponía nervioso. Era absurdo; había estado con Sarwar Sawhney, todo un premio Nobel, sin mayor azoramiento, y ahora el corazón le palpitaba porque tenía que hablar con una persona insignificante como Chiatti. Pero la verdad es que ante ricos y poderosos siempre se sentía inseguro".

Título: 'Que empiece la fiesta'
Autor: Niccolò Ammaniti
Editorial: Anagrama
Páginas: 329
Precio: 9,90€

miércoles, 1 de agosto de 2012

Adopta un libro: 'Frankenstein'


Si tuviera que quedarme con tres libros que haya marcado mi adolescencia este sería uno de esos tres. Leí 'Frankenstein', de Mary W. Shelley, cuando tenía trece o catorce años y me quedé fascinada. No sólo por la historia, sino también por los personajes, las sensaciones y los ambientes que describe la autora, de quien me quedé prendada. Me parecía fascinante que a principios del siglo XIX una mujer osara escribir algo así, una novela oscura, de ciencia ficción, terrorífica y que plantea tantas preguntas, preguntas que aún hoy, dos siglos después, siguen siendo válidas. La he leído varias veces y siempre me ha causado la misma impresión. Me gusta Frankenstein, el doctor, con su locura que unicamente pretende burlar a la muerte y me gusta Frankenstein, su creación, condenado a vivir en soledad. El ejemplar original está aún en casa de mis padres, compré otro de segunda mano mientras estudiaba y, hace un par de años, una amiga me regaló otro ejemplar. El segundo de esos ejemplares es el que pongo este mes en adopción. Para llevároslo a casa sólo tenéis que vivir en España, ser seguidores del blog y dejar en esta entrada un comentario diciendo que queréis participar. El plazo acaba, como siempre, el próximo 25 de agosto a las 23,59 horas.

"En una lúgrube noche de noviembre llegué al término de mis esfuerzos. Con una ansiedad que era casi agonía, dispuse a mi alrededor los instrumentos que me permitieron infundir una chispa vital a aquella cosa muerta yacente a mis pies. era ya la una de la mañana y mi candil estaba casi consumido cuando a su débil resplandor vi abrirse los ojos amarillentos de mi obra. Inspiró profundamente y un movimiento convulsivo le agitó las extremidades".
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