martes, 18 de diciembre de 2012

Zapatos de rubíes buscan camino de baldosas amarillas

Los vi hace años. Me enamoré de ellos hace años. Desde entonces no he dejado de verlos. De visitarlos. De acercarme a ellos cada vez que pasaba cerca de la tienda. Sabía que eran mis zapatos. Mis zapatos para Oz. Mis zapatos de Dorothy. Lo sabía desde que los vi aquella primera vez. Desde que me los probé aquella tarde sabiendo, con todo el dolor de mi corazón, que no me los podría llevar. Eran mis zapatos, sí, pero mi economía no pensaba lo mismo. Sabe Dios (y todos los que me conocen un poquito) que, si fuera millonaria, sólo me permitiría un capricho excéntrico: gastaría parte de mis millones en comprarme los zapatos (supuestamente de rubíes) con los que Judy Garland recorrió el camino de baldosas amarillas. Desde que los vi en aquel escaparate supe que los quería. Pero no era el momento. No podía pagar más de 200 euros por unos zapatos. Por muy bonitos que me parecieran. Por muy Beverly Feldman que fueran. Por muy de piel suave que estuvieran hechos. Por mucho que se ajustaran a mis pies como si los hubieran confeccionado sólo para ellos. Han estado conmigo todos y cada uno de los días de mi vida desde que los vi. Me he pasado varios años pasando por la tienda, alegrándome cada vez que comprobaba que seguía habiendo un 36 a la venta. Maldiciendo cada vez que llegaban las rebajas y seguían valiendo lo mismo. Hasta hace poco. Hace nada. Tras tres años viéndolos llamarme con sus guiños de cristal desde la estantería, son míos. No puedo dejar de mirarlos. No puedo dejar de probármelos. De pasar los dedos con cuidado por sus lentejuelas. De mirar con una sonrisa su suela de piel, ésa desde la que el hada dorada de los zapatos me grita: 'Dress up and go out!'. Eran para mí. Me han esperado tres años. Los he esperado tres años. Ya tengo zapatos. ¿Alguien sabe dónde está mi camino de baldosas amarillas?

67 comentarios:

  1. Uooo!! Lo mejor es que no son exageradamente altos y te los puedes poner sin dejarte los pies xD A mi me regalaron unos de encaje negro preciosos para mi cumple (los pedí sutilmente xD) y me da hasta miedo ponérmelos xD

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    1. Mel, eso es precisamente lo que más me gustó, que no tienen un tacón de doce centímetros con los que no puedes caminar. Yo me compré unos el invierno pasado, negros y dorados, y no me los he podido poner de lo altos que son...
      Un truco: un poco borracha, se camina mejor con tacones.

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    2. TOTALMENTE CIERTO! Por fin alguien está de acuerdo con mi teoría!!!!!! En la fiesta de mi graduación llevaba taconazos y bailaba y taconeaba como la que más cuando empecé a beber vino jajajajjaja
      Un besazo guapa!!^^

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  2. Ohhhh, qué maravilla de zapatos. Me alegro mucho de que los hayas conseguido después de esperar tanto. Seguro que así te saben mejor. Disfrútalos y cuídalos ;)

    ¡Un beso!

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    1. Carol, creo que el día que los compré, un sábado por la mañana, no se me quitó la sonrisa en todo el día.

      Un besote

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  3. Admiro tu fuerza de voluntad: tener que tener que esperar tres años viendo esos zapatos esperando en el escaparate es de campeonas! Pero estaba claro que eran para ti. Ahora toca calzarse los zapatos rojos y seguir las baldosas, da igual a donde te lleven, seguro que es un lugar mejor. 1beso!

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    1. Tizire, no es fuerza de voluntad, era que me parecía una aberración pagar tanto. Confiaba en unas rebajas, una liquidación o alguna otra cosa porque ya pensaba que eran para mí. Ahí ando, buscando las baldosas.

      Un besazo

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  4. Enhorabuena por haberlos conseguido después de tanto tiempo de espera!!
    Abrazo!

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    1. Zamarat, gracias. No me lo podía creer.

      Un abrazote

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  5. Ohhhh!! Qué bien!!! pensaba que la cosa acababa de otra manera, que no habías llegado a tenerlo, es una suerte que siguiera ahí!! ¿te los pondrás o son objeto de coleccionismo? (soy muy friki, por eso te pregunto). Un besazo y me alegro un montón, preciosa foto :-D

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    1. Meg, me los pongo, me los pongo. Me los compré ya en otoño, así que me los he podido poner poquito, pero estoy esperando ya que empiece el calorcito para volver a ponérmelos.

      Un besote

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  6. (oye, que ya sé que no son iguales, te lo pregunto por lo que te evocan etc), eh? :-)

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  7. Enhorabuena por tus zapatos! Son una preciosidad!Y desde luego te los tienes muy merecidos después de tanta espera para poder conseguirlos. Disfruta mucho de ellos!

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    1. Isabel, ¿a que son preciosos? Creo que desde el principio supe que eran míos, que los conseguiría por mucho que esperara.
      ¡Que vuelva el calorcito para ponérmelos!

      Besos

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  8. Felicidades!!! Que después de una espera tan larga, tienes que disfrutar de estos zapatos... Y ahora habrá que buscar ese camino de baldosas amarillas. Y viendo tu perseverancia y paciencia, no dudo que lo vas a encontrar.
    Besotes!!!

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    1. Margari, si he tardado tres años en conseguir los zapatos, no sé lo que tardaré en encontrar el camino. ¿Diez años? ¡Uf! Me parece mucho...

      Un besazo

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  9. Te estaban esperando. Eran tuyos, por eso seguían ahí.

    Qué gusto da, cuando se consigue algo que se ha deseado mucho tiempo ¿verdad?

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    1. Bea, te parecerá una tontería, pero creo mucho en esas cosas. En esperar porque, si algo es para ti, estará ahí hasta el momento adecuado. Da mucho gusto, sí.

      Un besote

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  10. Aunque es desesperante esperar tanto por algo que deseas tanto, la verdad es que esas cosas son las que más apreciamos a la larga. A mí me pasó algo parecido con un libro. De niña tenía un libro que extravié de viaje, y me pasé años buscándolo, hasta que un día lo ví expuesto en una librería. Ayí estaba, que alegría! jajajaj
    Me alegro mucho por ti. Ahora toca disfrutárlos!

    Un abrazo ^^

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    1. MAV, en realidad, me desesperaba sólo cuando me acercaba a la tienda y temía que ya no quedara mi número. Me alegro de que encontraras ese libro. Ya imagino la alegría que te dio.

      Esperando el calorcito estoy para disfrutarlos.

      Abrazos

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  11. Son preciosos y qué caray, te lo mereces!! Eso sí, ahora seguro que te dará penita ponértelos por si se te ensucian o algo. No sé, el camino de baldosas amarillas igual aparece cuando te los pongas, prueba a ver. Seguro que ya los has chocado tres veces, piénsatelo bien!!
    Besos

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    1. Norah, penita ninguna, que llevo tres años esperando ponérmelos. La única pena que tengo es que hace frío y no me los puedo poner todo lo que quiero. Los he chocado tres veces ya, pero no hacen nada. Debe ser porque eso sólo funciona si quieres volver a casa y yo lo que quiero es salir de casa.

      Un besote

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  12. La verdad es que son una monada!
    Mira que alguna vez nos merecemos un caprichillo ;)

    Besotes

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    1. Shorby, por suerte fue un caprichillo no muy caro, al final. Y sí, hay que dárselos de vexz en cuando.

      Besines

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  13. Uno: Objeto largamente deseado (zapatos), una cama desecha y unos cuantos libros; me encanta como mezclas los placeres.

    Dos: Es lindo observar como -alguna vez- la paciencia es recompensada.

    Tres: ¿Que importa el precio si la dicha es plena?

    Cuatro: Arrasaras.

    Quinto: Que no te cieguen los zapatos, tienes toda la pinta de ir hace tiempo sobre la raya amarilla, solo que no aparecen el oso amoroso, el gorila protector y el caballo viajero.

    Sexto ¡¡¡Que!!! ¿No eran esos los acompañantes? Y entonces ¿que versión vi yo? ¿La prota no tenía sexo con todos?

    Septimo: Una advertencia: Algunas lineas amarillas que hay en el suelo solo son señales de que no aparques.

    Octavo: Sabiendo los zapatos y tu nº de pie es imposible que no te reconozca cuando me cruce contigo.

    Noveno: No se me ocurre nada ¿y que?

    Decimo: ¡Toma ya decalogo!

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    1. Uno: mezclar, sobre todo los placeres, es algo que me temo que se me da bien.
      Dos: si mi nómina fuera otra, no habría paciencia. Soy impaciente. Mucho. De hecho.
      Tres: el precio importa.
      Cuatro: arrasar es el consuelo cuando no consigues el único objetivo.
      Quinto: ¿la raya amarilla no es la de prohibido aparcar? ¿o una versión colorista de la cocaína? Si aparecen esos acompañantes salgo huyendo, zapatos en la mano, eso sí.
      Sexto: ¡¿pero qué versión de 'El mago de Oz' has visto?!
      Séptimo: eso es lo que te decía antes, pero no busco una raya, busco un camino de adoquines amarillos.
      Octavo: dicho así pareces el príncipe de 'La Cenicienta'.
      Noveno: ¡Un poco de imaginación!
      Décimo: no es un decálogo, que el nueve te lo has inventado.

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    2. uno: Naaaaaaaa, se que no lo temes. ¡Te encanta!

      dos: El dinero acaba siendo el "marcador". Si lo tuviera estaría en viaje contínuo.

      tres: Lo que tiene mas valor no suele tener precio. La ilusión de conseguir lo que se desea.

      cuatro: te doy la razón. ¡¡Pero que gran consuelo!!

      cinco: "amoroso" "protector" "viajero" ¿tan malos acompañantes te parecen?

      seis: Debía estar mezclando placeres y no me fije bien en la peli desde la última fila.

      siete: Tacones y adoquines no casan bien. ¡Que lo sepas!

      ocho: Me han llamado de todo, pero principe nunca jamas. Me acabas de desvirgar.

      nueve: Eso le puse.

      diez: Veo que la imaginacion esta infra valorada. (jejeje).

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  14. oh son preciosos! y la historia que esconden detrás maravillosa, tiene que ser una sensación fantástica conseguirlos después de tanto tiempo esperando este momento, sin duda estaban destinados a ti. Como dice Norah ahora te dará penita ponerlos por si se estropean
    un beso!

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    1. Tatty, a mí me lo parecen, aunque alguien ya me ha dicho que cómo voy a ponerme eso... La sensación el día que los estrené fue maravillosa. Y no, penita, ninguna, faltaría más. Que para eso llevo tanto esperando.

      Un besazo

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  15. Madre mía... Dorothy con tacones!!! y de rubíes!! jajaa.
    Vas a ir rompedora.. :-)
    Muack!

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    1. Saramaga, rubíes en forma de lentejuelas, pero el destello es el mismo. Rompedora no creo, pero feliz, sí.

      Muacks

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  16. Jajaja claro que sí, de vez en cuando hay que darse un capricho!
    Yo es que con los tacones no puedo, nada, no hay manera. Aunque sean así, no muy altos. Lo máximo que puedo llevar es tacón tipo cuña, pero no muy alto. Quien diga que los tacones son cómodos, miente! Pero guapa guapa vas a estar, eso seguro que sí. Los zapatos son bonitos y especiales como los que más.
    Yo quiero ver la foto de tus pies en ellos!
    Petonssss

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    1. Dona, no te creas que yo aguanto mucho con tacones. Hace unos años no me bajaba de ellos, pero me hice un esguince, pasé un mes y medio escayolada y luego no pude ponérmelos otra vez hasta que pasó mucho tiempo. Me he desacostumbrado y ahora cuando me los pongo no aguanto casi. Guapa será imposible, no hay materia prima para eso, pero mis pies irán estupendos.

      Un petonàs.

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  17. Bonita experiencia.... y curiosa además.. nunca me ha ocurrido nada igual. Si veo unos zapatos caros, no los vuelvo a mirar más.. pero viendo que tu espera a tenido buen resultado.. me plantearé si sentarme a esperarlos. Besos.

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    1. Marisa, a mí no es la primera vez que me pasa. Veo cosas que me gustan pero que no puedo o no quiero permitirme, así que les doy una oportunidad de que desaparezcan. Si pasa el tiempo y siguen ahí, es que son para mí y acabo llevándomelas.

      Un beso

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  18. Ay Dorothy, que bonitos son los zapatos, que buen gusto tienes.
    A mi también me encantan, de echo es una de esas cosas femeninas que mas me gustan, es una pena que por mi discapacidad física nunca he podido sentir ese dolor de pies que parece ser el pago por estar tan guapas con ellos puestos, pero no dudes que de ves en cuando me he imaginado calzando uno de estos taconazos tan divinos.
    Como las botas si la puedo llevar, me las compro de todos los modelos.Porque ya sabes que yo... soy de botas!! jejeje

    El camino de baldosas amarillas es el que siempre has recorrido, sólo que ahora lo vas a ver desde un ángulo mucho mejor y como no mucho mas Sexy.

    Felicidades por tu deseo cumplido!!!

    Mil besos :)


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    1. Nieves, no sabía que tuvieras ninguna discapacidad. Fíjate cómo son las cosas, yo no llevo nunca botas porque soy muy bajita y me veo rarísima con ellas. ¡Sólo se me ven botas! pero me gustan mucho y os envidio a las que las lleváis. ¿Sexy? Creo que, por desgracia, ni con unos zapatos así lo sería...

      Mil besotes

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    2. Pues creo recordar que en la entada que lo conté tu comentaste...

      Nos seguimos leyendo !!!

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    3. Nieves, lo sé, a lo que me refiero es a que yo no te veo así. Me cuesta pensar en ti así. Cuando hablo contigo o te leo no es una de las cosas que tenga en cuenta o que me vienen a la cabeza.

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  19. Con esos tacones la experiencia es magnifica.
    que disfrutes estos días
    ¡felices fiestas!
    un saludo.

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    1. Ricardo, felices fiestas a ti también.

      Un abrazo

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  20. Está aquí, el camino se hace al andar, con zapatos como estos, que menos que uno con baldosas amarillas... ¿o acaso hay otros colores que representen a la fantasía más que estos? zapatos rojos/baldosas amarillas.
    Eso sí, 200 euros....

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    1. Rubén, lo explicas muy bien. La fantasía la representan perfectamente los zapatos rojos y las baldosas amarillas, es verdad. ¿200 euros? Nooooo. Eso es lo que valían, los compré por menos de una tercera parte.

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  21. Me encanta la entrada, porque si tengo una debilidad en atuendo son los zapatos ¡me gustan tanto! y tendría para todo tipo de ocasiones :)
    Te diré una cosa, gastando un 36 pocas son las que lo calzan, jejeje (te lo digo porque soy de esas y a veces "nos esperan").
    El camino se hace andando, tú pontelos y ya verás las baldosas. Besos

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    1. Marilú, entonces coincidimos. No sé dónde meter ya los zapatos... Casi siempre visto de negro, así que tengo zapatos de todas las formas y colores. Y sí, es verdad que a las del 36 cada vez nos esperan más zapatos porque cada vez la gente tiene los pies más grandes.

      Un besazo

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  22. Cómo se disfruta cuando finalmente una se puede comprar algo que desea mucho mucho!!!
    El mago de Oz es una de mis pelis favoritas, me la sé memoria, y siempre canto la cancioncita, jajaja: follow the yellow brick road, y así repetidas veces (mis amigos a veces me odian).
    Que los disfrutes!!! Un besito

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    1. Eva, es que la canción es maravillosa. Si te odian por unos segundos, que te odien, pero tú canta la canción, que es preciosa y, además, a nadie que cante se le puede afear nada, que en los tiempos que corren, cada vez es más difícil escuchar a alguien cantando.

      Un besín

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  23. Desde luego, son unos zapatos preciosos. Y te noto tan entusiasmada que la espera y la incertidumbre han merecido la pena. Yo también creo mucho en eso de que las cosas que te han de llegar estarán ahí cuando llegue el momento, así que el camino de baldosas amarillas también estará por ahí, ya lo verás. Y seguramente ni siquiera tendrás que buscarlo.

    un beso.

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    1. M., me alegro de que te gusten. Creo que los zapatos sacan lo mejor de mí, pero bueno, esa frase es el último escalón de toda una teoría que llevo años desarrollando sobre la importancia de los zapatos en mi vida y lo que han significado en algunos momentos muy concretos, lo que ha supuesto a veces subirse a un tacón, las consecuencias de bajarse de él... Es una historia muy muy larga. Espero que tengas razón y el camino esté ahí sin buscarlo.

      Un beso

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  24. Yo trabajaba en una comercial de zapats caríiiisimos y no veas lo que fastidia verlos todos los días y no poder ponértelos. Me alegro que la espera haya tenido su recompensa. Ahora ya estás totalemnte equipada, seguro que ese camino de baldosas amarillaste conduce a lugares y momentos maravillosos.
    Besos

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    1. Lu, ya me imagino, pero al menos, como trabajadoram tendrías algún descuentillo para darte algún capricho, ¿no? Das en el clavo. Más que a lugares maravillosos, perefiero que me conduzcan a momentos y sensaciones maravillosas.

      Un beso

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    2. Podía elegir dos pares al año, uno por temporada, pero es que me gustaban todos!!!
      Besotes

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  25. Supongo que mientras hacías la foto y buscabas el camino de baldosas amarillas sonaba "Over the rainbow", tal vez en la versión de Israel Kamakawiwo, que es la más fina (pasando de implicaciones homo-hetero, que no va por ahí la cosa). Mira, la voy a escuchar en Spotify en un ratito para celebrar tus zapatos nuevos.

    Besos

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    1. Sorokin, pues creo que en ese momento, en realidad, estaba escuchando a Concha Buika, probablemente 'La niebla', un tema suyo que me gusta muchísimo. Bueno, es que ella me gusta una 'jartá', da igual lo que cante. Te doy la razón, esa versión es de lo mejorcito. Espero que la disfrute usted.

      Besos

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  26. ¡Pero qué bonitos! Un glamour total.
    Si es que las cosas que cuesta conseguirlas luego las disfrutas muchísimo más.

    Yo creo que ahora ya sabes donde está o al menos donde empieza tu camino de baldosas amarillas.

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    1. LolaSh, a mí me lo parecen... Es verdad que cuando algo te cuesta lo valoras todo mucho más. No sé dónde está el camino, pero al menos, con estos zapatos, tengo ganas de salir a buscarlo.

      Un abrazo

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  27. No se si será el camino de baldosas amarillas pero sea cual sea seguro que caerá rendido a tus pies y te llevará a lugares maravillosos!! Disfrútalos!!

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    1. Sonia, amarillas, verdes, rosas, azules o naranjas. Da igual el color de las baldosas, sólo espero que conduzca a momentos maravillosos.

      Un besote

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  28. Son preciosos, no me extraña que te enamoraras de ellos! Menuda historia de amor, ahora a disfrutarlos, a cuidarlos y quererlos :D Un beso

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    1. Carol, es el único amor verdadero que ha llegado recientemente a mi vida. Quererlos, los quiero. Lo de cuidarlos, por mucho que lo haga, se gastarán.

      Un besazo

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  29. Pues me temo que el camino de baldosas amarillas deberás trazarlo tú misma. Camina, camina, y busca los compañeros de viajes, que con los zapatos y el hombre de hojalata, el león y el espantapájaros te lo pasarás genial. Eso sí camina "over the rainbow", que los sueños están para cumplirlos.

    Y yo que no había caído en la relación de Dorothy y el mago de Oz.

    Besos

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    1. Sese, es que los que vimos la película de niños no nos fijamos en la canción. Pues si tengo que trazarlo yo, lo llevamos claro, porque lo de dibujar se me da fatal...

      Besos

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  30. No soy de taconazos pero son preciosos.

    Me ha recordado a una escena que hay en la película Pisando fuerte (kinky boots) que aparecen unos zapatos rojos en el escaparate...

    La foto es muy bonita. Que los disfrutes ;)

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    1. Raquel, a mí cada vez me cuesta más lo de los tacones. No he visto esa película, me la apunto. Es que tengo debilidad por los zapatos rojos. Tengo muchísimos. Por lo que significan, por un momento muy especial en mi vida y porque como voy casi siempre de negro, me dan un toque de color.

      Un besazo
      Y gracias

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  31. Estaba claro que eran para ti. ¡Son preciosos! Y rojos, me encanta ese color, y en zapatos más, pueden cambiar totalmente el look de una persona. Tengo varios en ese color, no tan bonitos como estos, pero hay unos con mucho tacón en ante rojo de los que no me voy a deshacer, aunque hace tiempo que no me los pongo.
    Me alegro de que estos hayan llegado a ti.

    Besitos

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    1. Ely, yo soy muy de zapatos rojos, de zapatos de colores, porque suelo ir siempre de negro. Yo guardo también algunos a los que les tengo mucho cariño a pesar de que están tan destrozados que apenas me los pongo.

      Un besote

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